CARTA AL DIRECTOR

Estimado alcalde Pablo: «Logroño es una enópolis… ¿Y qué más?»

Estimado alcalde Pablo:

Tras el suspenso a tu empeño en ser ‘Capital Verde Europea’, veo que sigues insistiendo en ese proyecto para el que Logroño no tiene ninguna posibilidad de éxito, como te dije personalmente hace dos años y medio, semanas antes de las elecciones municipales, y como te dije posteriormente en un informe que te entregamos en mano en tu despacho hace un año y que decía algo que ha resultado ser premonitorio:

«Mantener la candidatura de Logroño a Capital Verde Europea en estas condiciones es crear falsas expectativas en una ciudadanía exhausta que no está para más fracasos ni para más ensoñaciones. Seguir adelante con la idea será una pérdida de energía para tus funcionarios, una pérdida de tiempo para tu equipo de gobierno, una pérdida de dinero, una pérdida de oportunidades. Logroño tiene muchas posibilidades de éxito en varios frentes, pero nunca en los próximos treinta años será Capital Verde Europea».

«La mayoría de las ciudades que han conseguido ser Capital Verde Europea están a la cabeza de las ciudades más ricas de Europa, con un PIB entre 3 y 30 veces superior al PIB de Logroño. Por lo general son capitales de Países (Estocolmo, Oslo, Lisboa, Liubliana…) o capitales de Regiones potentes (Hamburgo, Essen, Bristol, Vitoria, Nantes…) que llevan trabajando en ese objetivo medioambiental 20 años, invirtiendo cantidades ingentes de dinero. Así pues, es un premio para ciudades de regiones ricas o/y muy favorecidas por un clima atlántico».

«Logroño, como muchas ciudades del arco mediterráneo, está especialmente afectada por el cambio climático y le es muy difícil y costoso realizar acciones para mitigar ese cambio. Tal vez por eso ninguna de las ciudades galardonadas como Capital Verde Europea se encuentra en ese arco mediterráneo. Meter a Logroño en ese afán es una utopía, máxime en estos momentos de fuerte crisis económica».

Entonces, ¿para qué empecinarse en llevar de nuevo a la Ciudad de Logroño a ese examen público en el que sabes que no tiene ninguna posibilidad de aprobar ni ‘a largo plazo’? Máxime cuando Logroño sí tiene hoy en día proyectos en los que puede trabajar con grandes probabilidades de éxito, dado que se adecuan a sus características concretas.

En las dos entrevistas citadas te hablé de dos proyectos, dos opciones ganadoras: la ‘Enópolis’ y/o la Candidatura UNESCO para que nuestro Paisaje Cultural Vitícola fuera reconocido como Patrimonio Mundial. Bien entendido que creer en la primera (enópolis) nos lleva inexorablemente a luchar por la segunda (UNESCO) y que cualquiera de ellas o ambas serían una apuesta razonable, barata y muy muy rentable para los comerciantes, hosteleros y bodegueros de Logroño y alrededores.

Enópolis es una palabra que acuñamos en 2004-2006 en dos tesis doctorales y posteriormente en un libro y una Consultoría, y la inventamos con significado de metrópolis vitivinícola, para describir ese círculo funcional de unos 15 kilómetros en torno a Logroño que incluye buena parte de Rioja Alavesa y Rioja Navarra por el norte y de Rioja Media por el sur, en total una treintena de localidades con más de 200.000 habitantes y una de las mayores concentraciones de viñas, bodegas y barricas del mundo.

Te gustó mucho la palabra Enopolis desde el principio, nos pediste permiso para utilizarla en tu campaña electoral y desde entonces lo repites constantemente aunque aparentemente sin entender el concepto, quedándote en la mera cantinela: «Logroño es una enópolis, Logroño es una enópolis…». ¿Y qué más? Nada más, no aportas nada.

Deformas el concepto, te olvidas de a quien pretende favorecer (comerciantes, hosteleros, ciudadanía en general) y planteas un proyecto millonario (550 millones de pesetas o 3,3 millones de euros en dos años) en el que mezclas actuaciones que ni son competenciadel Ayuntamiento ni favorecen a la ciudadanía más afectada por el Covid, y así propones el Centro de Emprendimiento y Empresas, la Escuela Internacional de Negocio para Profesionales del Vino, la Escuela de Sumilleres, la creación de un polo científico-tecnológico vitivinícola (¿otro más?), un Observatorio Turístico (¿otro más?).

¡Que no, alcalde! Que la Enópolis es para atraer anualmente a cientos de miles de enoturistas de Francia, Alemania, Inglaterra…, con una propuesta ilusionante concreta que integre toda las potencialidades culturales, patrimoniales, paisajísticas, vitivinícolas, gastronómicas… de Logroño y las localidades de su entorno, no es para paliar unas hipotéticas carencias formativas o solventar problemas de tal o cual entidad concreta, y mucho menos si tienen un coste tan alto. Logroño está viviendo uno de los peores momentos de los últimos 50 años y no está para despilfarros, aunque parte de la factura pretendas pagarla con unas hipotéticas ayudas de los Fondos Europeos o del ‘Plan de Sostenibilidad Turística’.

¡Que no, alcalde! Que no todo es cuestión de dinero, de planes imposibles con presupuestos gigantescos y subvenciones fantasiosas. La propuesta de hacer de la Enópolis logroñesa la ‘Ciudad Europea del Vino’ o similar es «gratis», es solo cuestión de imaginación, de empeño, de trabajo y de liderazgo. Algo que creí ver en tí hace tres años y desgraciadamente no veo hoy.

Además, recurrir a fondos de la UE igual le hace recordar a Bruselas los 10 millones de euros que puso hace más de diez años para el Cerrado Centro de la Cultura del Vino Rioja (CCCR), un museo municipal que mantienes clausurado. Cierto que, como dices, el fracaso del CCR no es algo terrible para la ciudad, pero es un símbolo de ineficacia y mala gestión, es como el derrumbe del Puente Mantible, la expresión de la desidia, de la falta de ideas y de «autoritas».

En fin, te queda poco más de un año, Alcalde, para que entres en esa fase de «pato cojo» previa a la precampaña electoral. Aprovecha ese tiempo por el bien de todos.

*Puedes enviar tu ‘Carta al director’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 602262881.

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