La Rioja

¿Por qué no dimite ni es cesado Mario Herrera?

Las razones que mantienen a en el cargo al director general de Participación

No ha habido un asunto en esta legislatura que haya suscitado tanta unanimidad política en La Rioja. Todos los partidos coinciden en el análisis y la solución. PSOE, PP, Podemos, Izquierda Unida y Ciudadanos han pedido en los últimos días el cese del director general de Participación, Mario Herrera, tras su accidente durante la madrugada de Nochevieja y sus escasas explicaciones al respecto. ¿Por qué sigue entonces en su cargo? Bienvenidos a la República Independiente de Raquel Romero.

1. La dimisión

Pasadas las tres de la tarde del pasado viernes -cuando las noticias sobre su siniestro llevaban horas circulando-, Mario Herrera publicó un escueto tuit sobre lo sucedido y ahí ha quedado todo. En él, atribuía a la «mala suerte» el accidente, que según su versión se produjo cuando auxiliaba a un amigo, herido al jugar con sus perros en su vivienda. «Al llevarle al hospital tuvimos un pequeño golpe con el coche. Estamos bien, solo ha sido un susto. Feliz 2021 a todos y todas». Y ya está. Patada y a seguir.

Con la consejera Raquel Romero y el resto de compañeros de Igualdad respaldando su versión en las redes sociales, el asunto se ha dado por zanjado en el gabinete. Por tanto, la dimisión motu proprio de Mario Herrera se da más que por descartada pese al revuelo mediático. Lo mismo ocurre con un posible cese que realizara Romero, ya que es uno de sus protegidos desde que llegara procedente de Castilla La Mancha durante la negociación de la investidura en el verano de 2019.

2. ¿Por qué no lo cesa la presidenta Concha Andreu?

La pregunta lleva varios días en las conversaciones de los riojanos. Si no dimite, que lo eche la presidenta Concha Andreu a la calle. Error. No puede. ¿Y por qué? Veamos la respuesta técnica y luego su lectura política. La presidenta sí puede crear o suprimir consejerías, dando cuenta al Parlamento. A partir de ahí, sí puede realizar el nombramiento y el cese de los consejeros, pero no de los directores generales.

Esta última competencia corresponde al Consejo de Gobierno, aunque con un matiz importante. El Consejo de Gobierno realiza el nombramiento y el cese de los directores generales «a propuesta del titular de la Consejería en que se ubiquen dichos órganos». Y es ahí donde el Gobierno de La Rioja vuelve a chocar con la protección que Raquel Romero otorga a Mario Herrera y al resto de sus compañeros. Es decir, si la consejera no propone, el Consejo de Gobierno no dispone.

3. ¿Cuál es entonces la alternativa?

La única salida entonces para cesar a Mario Herrera pasa por cesar a Raquel Romero y/o suprimir la Consejería de Igualdad. Una vez ‘eliminada’ esa barrera que protege al director general manchego, ya habría vía libre para hacer y deshacer al antojo de Andreu. Sin embargo, las elecciones de 2019 han provocado un guión caprichoso en nuestra particular película morada. La decisión provocaría la ruptura total con Raquel Romero y su decisivo voto para cualquier decisión en el Parlamento.

Con los presupuestos todavía sin luz verde en la Cámara, dejaría al Gobierno de La Rioja totalmente indefenso sin poder aprobar sus cuentas salvo que Concha Andreu abrazara a Ciudadanos o al PP. La ficción entonces ya no te la firma ni Cristopher Nolan y este artículo se convertiría en una premonición que ni el que escribe estas líneas puede creer a 4 de enero de 2021. Este tipo de malabarismos políticos se antojan imposibles en tan corto plazo y, por tanto, también se descartan las medidas extremas de la presidenta.

4. ¿Por qué no dimite si lo pide Podemos?

Otra duda que tienen los riojanos estos días es qué ocurre con Podemos para que no pueda ejercer ningún poder sobre la consejería que tiene en el Gobierno de La Rioja. Pese a que la dirección del partido le ha pedido a Mario Herrera que salga del Ejecutivo, este ha hecho caso omiso a su exigencia. Lo cierto es que las relaciones entre la formación morada y Raquel Romero llevan rotas varios meses, por lo que tanto ella como su equipo funcionan de forma totalmente independiente.

Los nombramientos realizados por Romero en su departamento son, en su mayoría, dirigentes de Podemos que han salido ‘rebotados’ de otras regiones como Madrid o Castilla La Mancha por sus discrepancias con sus respectivas organizaciones. Es decir, sólo se representan a ellos mismos y no tienen que rendir cuentas a nadie. Por tanto, sujetos exclusivamente a sus intereses personales, no hay nada que pueda ejercer como contrapeso a sus decisiones. El voto de Raquel Romero vale su peso en oro (alrededor de 600.000 euros al año entre altos cargos y personal eventual).

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