La Rioja

Ellas alzan la voz: «¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!»

«¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!»

«La presidenta del Gobierno de La Rioja es una mujer, la alcaldesa del pueblo que nos recibe es una mujer, la directora técnica de la UAGR-COAG es una mujer, la consejera de Agricultura también es una mujer y la directora general de Igualdad es otra mujer», ha señalado la responsable del Área de la Mujer de la UAGR-COAG, Isabel González.

«Hoy hemos hecho pleno», ha añadido la presidenta del Gobierno regional, Concha Andreu. El Hotel San Camilo de Navarrete ha acogido este miércoles la inauguración de la Jornada de encuentro nacional ‘Claves para un mundo rural en igualdad’, organizada por la Confederación de Mujeres del mundo Rural (CERES), en colaboración con la Unión de Agricultores y Ganaderos de La Rioja (UAGR-COAG), donde el presidente de su Comisión Permanente, Óscar Salazar, también ha estado presente.

«Ayer estaba poniendo tomates en Almería y hoy estoy aquí intentando poner de relieve y visibilizando la labor de tantísimas mujeres rurales», ha indicado la presidenta de CERES, Inmaculada Idáñez, al tiempo que ha resaltado la importancia de «estar visibles y asociadas para poder cooperar activamente en órganos de representación donde alzar la voz, fortalecerse mutuamente y lograr cambios». En este sentido, Idáñez ha asegurado que existe «falta de participación» por parte de las mujeres, y «mientras esa coordinación no exista, se permanecerá en la misma línea».

Por su parte, la responsable del Área de la Mujer de la UAGR-COAG, Isabel González, ha considerado que, «más allá de las ayudas exteriores», es necesario que las soluciones también partan de ellas. «En estos encuentros ponemos nuestras inquietudes, problemas y posibles soluciones en común como una forma de terapia, pero necesitamos apoyo para que se nos escuche», ha incidido. Esas soluciones, ha explicado, pueden empezar por «puestos de trabajo en las zonas rurales o facilidades para la conciliación laboral y familiar, porque estamos en el siglo de la mujer y nos tenemos que empeñar en que siga siendo así».

Otro de los aspectos a los que han aludido durante la apertura de las jornadas ha sido la escasez de mujeres en el mundo rural, principalmente, por la «escasez de servicios» y la «falta de reconocimiento a la labor de las mujeres», ha apuntado Andreu: «Las mujeres se desplazan a las ciudades para buscar una oportunidad de vida porque los servicios no llegan de igual forma que lo hacen a las ciudades».

Tampoco ha faltado esa referencia a la despoblación que habita en los pueblos riojanos. Así, la presidenta de la región ha destacado que seis de cada diez residentes viven en el diez por ciento de la superficie de la comunidad. Por otro lado, de los 174 municipios que la componen, el 88 por ciento de la población riojana reside solo en 21 de ellos. Además, hay 133 mayores de 65 años por cada 100 menores de 16 años. Con estas cifras, Andreu ha querido reflejar el evidente problema que acecha en la región más rural, donde cada vez hay menos descendientes. Por eso, «si hay un proyecto de familia en un pueblo, el Gobierno debe apoyarle».

«Yo también me siento mujer de campo, desde pequeña cuando ayudaba en las tareas, pero también después cuando estudié, porque me di cuenta de lo valiosas que son las mujeres en todas las explotaciones agrarias», ha manifestado la presidenta, y ha recordado que «si las mujeres lo tienen (creo que cada vez menos) difícil, las mujeres del entorno rural todavía lo tienen más». Por todos estos motivos, Andreu ha considerado «imprescindible» una Dirección General de Igualdad como la que ha creado su Gobierno, una «vigilante y proactiva que trabaje en todas las consejerías, no solo en el lenguaje, sino en la propuesta de personas para determinados cargos y en la forma de gobernar».

El broche de oro a la inauguración lo han puesto las agricultoras socias de la organización ‘Vía Campesina’ con unas ofrendas que han entregado como homenaje a los cuatro elementos clave necesarios para poder cultivar los alimentos indispensable en el día a día: tierra, aire, agua y fuego. Los obsequios han consistido en hortalizas, vegetales y productos procedentes de animales, como huevos. Así, las asistentes y miembros de la organización han gritado al unísono: «¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!».

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