Logroño cuenta con una más que amplia oferta comercial en el centro de la ciudad y en cualquiera de sus barrios. En un mercado libre el consumidor cuenta con una amplísima oferta para decidir qué comprar y dónde hacerlo. Por supuesto, suya es la libertad para tomar estas decisiones, aunque aquí van siete motivos por los que elegir el comercio de proximidad.
1. Puedes ir andando
Aquí debajo tienes el mapa con las distancias a pie entre numerosos puntos de la ciudad. No hay nada lejos, por muy lejos que te parezca. Pero debajo de casa es bastante probable que tengas ese producto que necesitas esta misma tarde.
2. Cercanía
De la afectiva. Los trabajadores del comercio de proximidad son mucho más que los encargados de servirte los productos que necesitas. Te llaman por tu nombre, te conocen y los conoces. Se establece una relación mutua de confianza y, a la larga, se forja una relación casi familiar que solo redunda en beneficio para ambas partes.
3. Los intereses comunes
El comerciante minorista convive en tu mismo espacio. Sus ingresos revierten en hacer de la zona donde se asienta su comercio, tu zona, un lugar más agradable y mejor acondicionado.
4. Especialización
El área de negocio de un comercio minorista no está diversificado. Ofrece un rango limitado de productos, pero se preocupa por ofertar la mayor variedad posible de ellos. ¿Necesitas un tornillo? En esta estantería los tenemos de todos los tamaños y materiales.
5. Trato personalizado
¿El producto que has adquirido no funciona como esperabas? Bien, puedes solucionarlo desde la cercanía, evitando centralitas telefónicas e interminables servicios de atención al cliente.
6. La compra necesaria
¿Cuántas veces has comprado más de lo que realmente necesitabas? El hábito de compra en el comercio más cercano ayuda a que la compra se limite mucho más a tu necesidad, con lo que eso puede suponer de ahorro.
7. Productos y proveedores locales
¿Dónde si no vas a comprar las tomatas que esta mañana estaban en la huerta de Varea? No hay más preguntas, señoría.



