La Rioja ha vuelto a vivir una tarde de calor intenso, aunque sin alcanzar los extremos de las jornadas más duras de la última ola. El termómetro ha seguido muy alto en el valle y, especialmente, en la Ribera, donde Alfaro ha liderado las máximas con 39,2 grados, el registro más elevado de los datos de este martes
Tras Alfaro, Rincón de Soto ha alcanzado los 38,9 grados, mientras que Igea y Arnedo han compartido el tercer escalón con 38,7. También han destacado Calahorra, con 38,3 grados, Aldeanueva de Ebro, con 38,2, y Agoncillo, con 38, en una jornada que ha vuelto a dejar el foco térmico claramente instalado en el eje del Ebro.

El mapa ha dibujado de nuevo una Rioja con los valores más altos concentrados hacia el este de la comunidad. La Ribera ha vuelto a marcar el paso, con Alfaro, Rincón de Soto, Calahorra, Aldeanueva e Igea entre los diez registros más elevados. También han sobresalido Cervera, con 37,8 grados, Autol, con 37,5, y Logroño, con 37,3, que ha cerrado la clasificación de las diez máximas más altas.
En comparación con los picos de calor extremo de días anteriores, la jornada ha sido algo más contenida, pero el ambiente ha seguido siendo plenamente veraniego y exigente. La barrera de los 38 grados se ha superado en varios puntos y buena parte del valle ha quedado instalada en valores propios de una tarde dura de julio, de esas en las que la sombra vuelve a ser el mejor refugio.
El contraste ha llegado, como suele ser habitual, en zonas más altas o menos expuestas al calentamiento del valle. Mientras Alfaro ha marcado 39,2 grados, Pazuengos no ha llegado a los 30 grados (28,9), así como Villoslada (29,9) y Moncalvillo (28,5).


