Un rayo caído durante la tormenta de este jueves aparece como la principal hipótesis sobre el origen del incendio forestal que continúa activo en el entorno de Ayabarrena, en Ezcaray. Así lo ha señalado el director general de Medio Natural, Ignacio Sáenz de Urturi, aunque ha precisado que todavía será necesario realizar una investigación más exhaustiva.
Sáenz de Urturi ha definido el fuego como un incendio «de tipo topográfico», condicionado especialmente por la configuración del terreno. «El mayor inconveniente es la propia orografía, la pendiente, la cantidad de afloramientos rocosos y que el acceso terrestre no es fácil», ha detallado.
Estas dificultades obligan a reforzar el trabajo desde el aire y a organizar el operativo en dos sectores. Uno de ellos se concentra en la zona superior, hacia la Sierra de la Demanda, mientras que el segundo protege la parte baja, en las proximidades del núcleo de Ayabarrena. Ambos frentes cuentan con personal terrestre y apoyo aéreo.
Según detalla Sáenz de Urturi, parte del operativo desplazado a Ayabarrena para combatir las llamas procedía del incendio declarado poco antes en Treviana, que se saldó con 20 hectáreas quemadas. A partir de ahí, el dispositivo ha ido incorporando nuevos recursos y durante la noche ha sido necesario relevar a los equipos movilizados ante la duración y exigencia de los trabajos.

En el terreno trabajan seis agentes forestales, cuatro retenes del Gobierno de La Rioja y la cuadrilla helitransportada del CARIF con base en Agoncillo. También participa una brigada helitransportada del Ministerio para la Transición Ecológica, junto con cuatro conductores de autobomba.
El apoyo aéreo está resultando fundamental. El dispositivo cuenta con un helicóptero del Gobierno de La Rioja, dos aparatos aportados por la Junta de Castilla y León, dos aviones de carga en tierra del Ministerio con base en Agoncillo y el helicóptero de la BRIF de Lubia. En la última actualización -mediada la mañana de este viernes-, el incendio había afectado a unas 88,7 hectáreas de matorral y arbolado y mantenía movilizadas a 77 personas y cinco medios aéreos.
Sin descartar desalojos
Por el momento no se han producido desalojos ni daños en viviendas o infraestructuras, aunque la Guardia Civil mantiene regulado el tráfico en la LR-415. El viento ha dificultado la extinción al favorecer el avance de las llamas hacia cotas más altas.
El director general de Medio Natural ha advertido de que no puede descartarse ninguna medida mientras el incendio continúe activo. «A día de hoy no hay desalojos, pero no se puede descartar nada porque el incendio sigue su evolución», ha indicado.
La decisión dependerá del comportamiento del fuego, de las condiciones meteorológicas previstas para las próximas horas y del resultado del trabajo desarrollado por el dispositivo. «Habrá que seguir viendo cómo evoluciona y, en caso de que sea necesario, tomar las medidas oportunas», ha concluido.


