«Insoportable», «pa’morirse», «increíble»… Seguro que a lo largo del día han sido varias veces las que has escuchado estas expresiones. Y es que La Rioja ha vivido una jornada de récord y el calor se ha convertido en protagonista absoluto del día y de las conversaciones. Las temperaturas han apretado con una intensidad extrema y los registros han confirmado que la comunidad ha superado su récord anual de temperatura máxima. El valor más alto ha correspondido a Logroño, con 41,9 grados en la estación del Ayuntamiento, una cifra que ha colocado a la capital al frente del episodio más sofocante en lo que va de año.
Muy cerca se han quedado Alfaro y Calahorra, ambas con 41,8 grados, según los datos de AEMET y SIAR, respectivamente. Tras ellas han aparecido Aldeanueva de Ebro, con 40,8 grados, Rincón de Soto, con 40,3, Autol, con 40,1, y Cenicero, con 40,0. En total, siete municipios han alcanzado o superado los 40 grados, una barrera que retrata con claridad la dureza de la jornada.
El mapa del calor ha vuelto a señalar con fuerza al valle del Ebro y a la Ribera, donde el episodio se ha dejado sentir con especial crudeza. Calahorra, Aldeanueva de Ebro, Rincón de Soto, Alfaro y Autol se han situado entre los registros más elevados, aunque el calor también ha golpeado en la Rioja Alta, con Haro en 39,8 grados y San Vicente de la Sonsierra en 39,6. Arnedo, con 39,7 grados en SOS Rioja, ha completado una clasificación marcada por valores extremos en prácticamente todo el territorio.

La horquilla de temperaturas más altas se ha movido entre los 39,6 y los 41,9 grados, lo que ha dibujado una tarde homogéneamente abrasadora. La capital ha liderado el récord anual, pero la fotografía completa habla de una comunidad sometida a un calor muy extendido, persistente y especialmente exigente para la salud en esta segunda ola de calor.
La situación no se queda en una sola tarde de récord. Salud ha alargado hasta el jueves el nivel rojo por altas temperaturas en la Ribera del Ebro riojana, dentro del Plan de alerta, prevención y control de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud. La previsión mantiene el episodio en valores extremos: 41,2 grados este martes, 39,8 el miércoles y 39,9 el jueves, tres jornadas consecutivas en las que el calor seguirá instalado en la comunidad y cualquier sombra volverá a ser un pequeño refugio.
Salud Pública insiste en extremar las precauciones durante este tramo de calor severo: beber agua con frecuencia aunque no se tenga sed, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, reducir la actividad física intensa y permanecer en lugares frescos. La alerta afecta especialmente a personas mayores, menores, enfermos crónicos, trabajadores al aire libre y vecinos que viven en viviendas mal acondicionadas, en unos días en los que el cuerpo apenas encuentra descanso y las noches también amenazan con seguir acumulando temperatura.

La otra cara del episodio llegará este miércoles por la tarde. La Agencia Estatal de Meteorología ha activado el aviso amarillo por tormentas en toda La Rioja entre las 14 y las 21 horas, en una jornada que volverá a combinar temperaturas muy elevadas con el nivel rojo por calor declarado por Salud en la Ribera del Ebro riojana. La probabilidad de tormentas se sitúa entre el 40 y el 70 por ciento, con posibilidad de rachas fuertes o muy fuertes de viento y sin descartar granizo.
Después de varios días de calles ardientes, noches difíciles y termómetros disparados, la atmósfera enseñará también su perfil más inestable. La combinación de calor acumulado, viento y tormentas obliga a extremar la precaución en desplazamientos, actividades al aire libre y zonas arboladas o expuestas.


