La Rioja

Javier García: «Se me ha agotado la paciencia con Capellán»

Año y medio después de asumir la Secretaría General del PSOE de La Rioja, Javier García, reconoce una etapa «intensa y complicada» en lo personal, marcada por la reconstrucción interna del partido, la oposición al Gobierno de Gonzalo Capellán y la preparación de una alternativa para 2027. Rechaza que las próximas elecciones sean una primera vuelta hacia 2031 y defiende que sale «a ganar» y a disputar la Presidencia autonómica.

– ¿Cómo ha vivido este año y medio como secretario general del PSOE de La Rioja?

– Ha sido una etapa intensa y complicada no lo oculto. Venía de ser alcalde de una ciudad importante como Arnedo, acababa de ganar unas elecciones, fui nombrado portavoz del Grupo Parlamentario Socialista y, durante un tiempo, compatibilicé esa responsabilidad con la Alcaldía. Después llegaron las primarias para la Secretaría General del PSOE de La Rioja, que afortunadamente se resolvieron bien, pero todo ese proceso implicó un cambio de vida muy profundo. Pasas de ser alcalde de tu municipio a liderar la oposición en una comunidad autónoma después de un batacazo electoral. Y, además, con una tarea orgánica muy importante por delante. En lo personal ha sido difícil. Pero, estoy contento con el camino recorrido.

A menos de un año de las elecciones autonómicas y municipales, ¿cuál es la hoja de ruta del PSOE riojano?

– Ahora estamos inmersos en reuniones con la sociedad civil organizada. Quiero que el proyecto de gobierno y el programa electoral no sean solo del PSOE, sino de la sociedad riojana. El partido está ahora mismo en un buen momento. Está unido, cohesionado, fuerte, con muchos cuadros orgánicos y también con gente nueva que se está acercando. De forma paralela se está trabajando para presentar las mejores candidaturas posibles en los 174 municipios. El otoño va a ser muy intenso. En el horizonte tenemos una convención autonómica, probablemente ya casi en invierno, en la que definiremos las propuestas más importantes que queremos defender de cara a mayo de 2027. Queremos construir un proyecto que desaloje al Gobierno del señor Capellán, que está siendo un gobierno de perfil bajo, de brazos caídos y sin dinamismo para traer empresas, industria y oportunidades a La Rioja.

– Algunos socialistas hablan de 2027 casi como una primera vuelta de cara a 2031, teniendo en cuenta el batacazo electoral de 2023. ¿Usted lo ve así?

– Yo no he renunciado a algo tan valioso para mí como la Alcaldía de Arnedo para instalarme en el pesimismo. He venido aquí a darlo todo. He venido a ganar. Podemos ganar y yo salgo a por todas. Creo que La Rioja necesita un gobierno más dinámico. No una región que presuma de tener menos impuestos sino una comunidad con mejores servicios públicos. La Rioja está a la cola en inversión por habitante en sanidad pública, entre las cuatro últimas, y yo quiero situarla entre las tres primeras. La Rioja necesita volver a estar en el mapa y necesita un gobierno que haga cosas, no un gobierno que deje pasar el tiempo.

– Algunas encuestas apuntan a que Gonzalo Capellán podría perder la mayoría absoluta. Si eso ocurriera, ¿el PSOE estaría dispuesto a facilitar su investidura para evitar un pacto con la ultraderecha?

– Si el Partido Popular de Capellán pierde la mayoría absoluta, Capellán ha dicho que renunciará y se irá a su casa. Presume siempre de ser un hombre de palabra y yo no tengo por qué dudarlo. Por tanto, si pierde la mayoría absoluta, no será presidente de La Rioja.

– Gonzalo Capellán ha dicho que no gobernará con la ultraderecha.

– Todos somos presos de nuestras palabras. Dicho esto, llevo tres años proponiendo acuerdos de región al Partido Popular y al señor Capellán, en público y en privado. Nunca ha aceptado los documentos que le he trasladado para pactar cuestiones importantes. Dudo mucho que Capellán se vaya a sentar a negociar nada con el PSOE al día siguiente de las elecciones. En cualquier caso, yo no me pongo en ese escenario. Me pongo en el escenario de tener que él tenga que negociar conmigo porque, como te digo, salimos a ganar.

– Esas mismas encuestas también sitúan al PSOE en un suelo histórico. Si llegara la noche electoral y el resultado fuera muy malo, ¿se plantearía dimitir?

– Yo analizo todas las encuestas que se publican, pero siento no darle ese titular: yo salgo a ganar las elecciones. No me pongo en un escenario en el que el PSOE vaya a tener un resultado muy negativo. El PSOE de La Rioja va a sacar un resultado mucho mejor de lo que dicen algunas encuestas. Queda un año para trabajarlo y eso es lo que vamos a hacer.

– En Logroño y Calahorra también habrá primarias. ¿Está ya claro quién puede encabezar esas candidaturas?

– Tengo una máxima: respeto a la autonomía de las agrupaciones. Me presenté a las primarias diciendo que iba a respetar la autonomía de la agrupación de Logroño, que es la más grande y en la que tradicionalmente ha habido más tensiones. Ahora las relaciones entre ambas direcciones son muy positivas. No voy a entrar en nombres personales. Lo que sí tengo claro es que Logroño no va a elegir solo a un candidato o candidata a la Alcaldía. Va a elegir al próximo alcalde o alcaldesa de la ciudad. Es un clamor que el Gobierno de Conrado Escobar ha decepcionado las expectativas de quienes le votaron.

– En 2023 el PSOE perdió todas las cabeceras de comarca salvo Arnedo y Torrecilla. ¿Hay alguna en la que tengan especial esperanza de recuperar el gobierno?

– Vamos a por todas. Como secretario general del PSOE de La Rioja he hecho un diagnóstico de la gestión del Partido Popular en las cabeceras de comarca y creo sinceramente que es muy mejorable. Vamos a presentar los mejores candidatos en todos los municipios y, por supuesto, en las cabeceras de comarca. Creo que podemos ganar en todas y desalojar al Partido Popular de esos gobiernos municipales.

– Usted ha ofrecido varios pactos de región a Capellán, pero hay votantes socialistas que no entienden esa estrategia porque el PP tiene mayoría absoluta. 

– Soy consciente de que hay gente que no ha entendido esa estrategia. Pero muchas veces los mismos que nos piden que nos pongamos de acuerdo son quienes luego critican que intentemos hacerlo. La Rioja tiene problemas graves y por eso he intentado decirle al presidente Capellán: vamos a ponernos de acuerdo en las cuestiones troncales de región. Primero, para lanzar un mensaje a la ciudadanía de que hay un gobierno y una oposición responsables. Y segundo, para orillar a los extremos. Pero la paciencia tiene un límite y a mi se me ha acabado con Capellán. No voy a abandonar mi estilo moderado, pactista y dialogante, pero Capellán ha dicho que no a todos los acuerdos que le he propuesto. A partir de ahora haremos una oposición firme y dura.

– Uno de los momentos más complicados de este año fue la polémica por la acogida de menores migrantes en Casalarreina. ¿Cómo lo vivió?

– Yo ofrecí un acuerdo al Partido Popular y al presidente Capellán. Le envié una carta como líder de la oposición para sentarnos a hablar. En un primer momento pareció que había voluntad y se trasladó esa responsabilidad a Alfonso Domínguez, como secretario general del PP. Hubo un cruce de correos electrónicos. No me gusta hacer públicos los correos, pero tuvimos que hacerlo en uno de los últimos plenos parlamentarios ante la mentira flagrante del consejero portavoz, que dijo en la tribuna que habíamos roto un pacto. Los correos demostraron que no fue así. Me hubiera gustado que el resultado hubiera sido otro. El alcalde de Casalarreina ofreció su ayuntamiento y me consta que quería que saliera bien.

– Pero, de momento, los menores están llegando a municipios gobernados por el PP y no a municipios socialistas.

– Los menores migrantes no están yendo a municipios del PP. Están yendo a municipios de la Comunidad Autónoma de La Rioja, muchos de ellos cercanos a la capital y gobernados por el Partido Popular.

– ¿Usted, como alcalde de Arnedo, habría actuado de otra forma?

– Lo que digo es que me hubiera gustado que aquella circunstancia terminara mejor y que el resultado hubiera sido el que quería el alcalde de Casalarreina y también el Gobierno. Lo que hay que preguntarse es qué pasó por el camino para que acabara como acabó.

– ¿Y que pasó?

– El Gobierno de La Rioja lo dejó al alcalde de Casalarreina, de alguna manera, a los pies de los caballos. Para el PSOE es un tema zanjado, pero me hubiera gustado resolverlo mejor.

– Otro momento delicado fue Nájera. El PSOE tuvo la posibilidad de presentar una moción de censura, pero finalmente no lo hizo. ¿Qué se valoró?

– Apliqué la coherencia: autonomía de las agrupaciones locales. Sé que cuesta entenderlo porque en otros partidos no ocurre, pero en el PSOE hay agrupaciones locales y asambleas locales que toman sus propias decisiones. La agrupación de Nájera decidió por una amplísima mayoría no presentar una moción de censura y apoyó casi de forma unánime a su secretario general, Saul Manzanares. Es una agrupación unida, cohesionada, que eligió una dirección y una estrategia: no gobernar a cualquier precio, porque no se daban las circunstancias. ¿Hubiera sido razonable que yo impusiera un candidato, un secretario general o una moción de censura cuando luego son ellos quienes tienen que administrar el día a día de ese Ayuntamiento? Habría tenido un lío mucho más gordo. El poder a toda costa no nos gusta. Eso le gusta más a la derecha.

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