La Operación Silver contra el tráfico de drogas ha dejado en La Rioja cuatro detenidos, de los que tres han ingresado en prisión provisional. La actuación en la comunidad se ha saldado con cinco registros, en los que los agentes han intervenido más de 1,25 kilos de cocaína de alta pureza, 15.000 euros en efectivo y un vehículo. La operación, desarrollada de forma conjunta por la Policía Nacional y la Policía Municipal de Pamplona, ha permitido desarticular una organización criminal dedicada al tráfico de sustancias estupefacientes.
La investigación se ha desarrollado en tres fases entre abril de 2025 y junio de 2026 en Navarra, La Rioja, Madrid y Burgos. En total, la operación ha concluido con 37 personas detenidas como presuntas autoras de delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal. En el conjunto del dispositivo se han incautado 125,9 kilos de cocaína, 10,5 kilos de hachís y alrededor de 150.000 euros en efectivo.

La presencia riojana dentro de la operación aparece especialmente en la segunda fase, cuando fueron detenidas cuatro personas durante un ‘pase’ de cocaína de casi 400 gramos en dos localidades de La Rioja. Posteriormente, en la tercera fase, desarrollada esta misma semana previa a San Fermín, los investigadores volvieron a actuar en Logroño, junto a Madrid, Pamplona, Estella y otras localidades de Burgos y Navarra.

La Policía vincula el cierre de la operación al aumento de la actividad ilícita del grupo criminal en vísperas de las fiestas de San Fermín, ya que parte de la droga intervenida iba presuntamente destinada al consumo durante las fiestas. En esta última fase se incautaron, en el conjunto del operativo, 7,5 kilos de cocaína, 10 kilos de hachís, tres kilos de marihuana, 620 gramos de MDMA, 190 gramos de heroína, 41,2 gramos de speed y más de 73.000 euros en efectivo. También se decomisaron relojes de alta gama y 16 vehículos con sistemas de ocultación para droga.
Según la investigación, la organización presentaba un alto grado de especialización y utilizaba medios técnicos para evitar ser detectada, como routers portátiles, inhibidores, detectores de balizas y vehículos de alta gama. Los investigadores señalan incluso que algunos integrantes llegaron a alcanzar los 255 kilómetros por hora en desplazamientos que simulaban carreras para evitar vigilancias y seguimientos. La causa está instruida por el Tribunal de Instancia, Sección de Instrucción número tres de Pamplona.


