Un equipo de investigadores vuelve desde este viernes al yacimiento de Las Cerradas de Igea con un objetivo muy concreto: seguir sacando a la luz los restos de un dinosaurio ornitópodo y comprobar hasta qué punto se conserva completo el ejemplar. La campaña paleontológica se desarrollará del 3 al 12 de julio y permitirá ampliar la zona principal de excavación, revisar la presencia de fauna asociada y buscar posibles restos de dinosaurios terópodos en el mismo entorno.

El equipo está formado por Xabier Pereda Suberbiola, de la EHU; Patxi Sáez-Benito Sáez de Guinoa, del Centro de Interpretación Paleontológica de La Rioja y el Grupo Garras; Ignacio Díaz-Martínez, de la Universidad de Cantabria; y Adrián Páramo Blázquez, de la Universidad de La Rioja. Además de la extracción de fósiles, los investigadores recogerán información geológica del yacimiento y actualizarán la cartografía de los restos localizados, una tarea clave para entender mejor cómo se distribuyen los materiales y qué historia cuenta el terreno.

La dinámica de trabajo será intensa. Los investigadores excavarán cada día desde las nueve de la mañana hasta las siete u ocho de la tarde, en función del calor, la luz y las condiciones del terreno, con pequeñas pausas para almorzar y comer. La primera jornada se dedica a abrir el yacimiento, retirar la capa de protección con la que se cubre de una campaña a otra y eliminar el sedimento desplazado por la erosión durante el año. Después, se amplían los límites de excavación y se instala un toldo para proteger la zona del sol.

A partir de ahí comienza el trabajo más delicado, casi de cirugía sobre la roca. El equipo utiliza cinceles, martillos, brochas y pequeñas herramientas para romper la roca encajante con precisión y mantener limpia el área de trabajo. Cuando aparece un posible resto fósil, se valora cómo extraerlo con la máxima seguridad. Si el hueso es demasiado frágil, está fragmentado o forma parte de una acumulación, se delimita un bloque y se protege mediante una “camisa” o “momia” de espuma de poliuretano o escayola.

Los fósiles se consolidan con resinas acrílicas diluidas en acetona, gasas, bisturíes y el apoyo constante de los técnicos de laboratorio del Centro de Interpretación Paleontológica de La Rioja. Cada hallazgo se registra en mapa e inventario, y se fotografía antes y después de su extracción. Una vez recuperados, los bloques y fósiles se empaquetan de forma segura y pasan a las colecciones del CIPR, en Igea. Salvo piezas que requieran una intervención urgente, la restauración se realizará más adelante, cuando los materiales pasen a ser prioritarios en el laboratorio del centro.
Puertas abiertas para verles trabajar
La campaña también tendrá una parte divulgativa. El Grupo Garras y el CIPR organizan las jornadas de puertas abiertas ‘Abierto por excavaciones’ los días miércoles 8 y jueves 9 de julio, una oportunidad para que el público pueda acercarse al yacimiento y ver de cerca cómo se trabaja en una excavación paleontológica real.

Quienes quieran conocer los fósiles hallados en el entorno de Igea, visitar el museo y recibir una explicación guiada durante la excavación deberán contactar con el Centro de Interpretación Paleontológica de Igea. Además, el viernes 10 de julio, a partir de las 17 horas, se ofrecerá una visita por el museo y los laboratorios de restauración con los paleontólogos del centro, dentro de la actividad ‘Paseando entre Dinosaurios’. La propuesta, organizada por el Gobierno de La Rioja y el programa de educación ambiental Pasea La Rioja, será gratuita, aunque requiere reserva previa.


