Han sido tres meses de obras para acondicionar y ejecutar un «lavado de cara» del Albergue Municipal de Peregrinos de Logroño que este miércoles ha reabierto sus puertas. Lo ha hecho con la primera veintena de peregrinos que para las dos de la tarde ya habían llegado a este alojamiento que cuenta con aforo para 68 personas.

Maite Moreno, responsable de la gestión y administración de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago.
«Hemos abierto a las 11:00 horas y poco a poco han ido llegando los primeros caminantes. Algunos están en sus habitaciones descansando, pero otros ya han salido a conocer la ciudad», apunta Maite Moreno, responsable de la gestión y administración de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago. Esta institución se presenta como la nueva adjudicataria de la cesión temporal y gestión de este espacio y del Punto de Información Turística (Fielato), que se reabre este sábado.
Una decisión que derivó en las quejas de la antigua gestora de este espacio durante los últimos 33 años, la Asociación Riojana de Amigos del Camino, que recurrió la concesión del Ayuntamiento de Logroño. En este sentido, el consistorio alegó que la fórmula anterior, basada en un convenio anual con la Asociación Riojana de Amigos del Camino de Santiago, ya no resultaba adecuada al implicar una atribución directa del uso de bienes públicos y de la gestión de un servicio sin concurrencia competitiva.

Es temporada alta en el Camino, más si cabe cuando muchos peregrinos organizan su calendario para programar su llegada a Santiago el próximo 25 de julio, así que el goteo de caminantes no cesa. Moreno incide en que el objetivo máximo de la Federación es ofrecerles un espacio cómodo aunque sea un lugar de paso.
«Para mí es volver a mis inicios porque yo hago hospitalidad en Santo Domingo de la Calzada en los años 90, así que volver a hacer esto en Logroño me emociona mucho. Nuestra forma de hacer hospitalidad se caracteriza porque nos volcamos mucho en el peregrino y en su comodidad. Les recibimos con agua de limón y fruta antes de acompañarles por el albergue y enseñarles los puntos más de interés de Logroño», apunta, explicando que este servicio funciona por la voluntad del peregrino a través de sus donativos.

Entre las obras realizadas desde abril destacan, entre otras, que se han pintado algunos espacios del interior del albergue; se han lacado y reparado las ventanas y puertas y se han esmaltado las barandillas de las terrazas y escaleras. Desde el exterior, se han reparado y esmaltado la puerta de acceso principal ubicada en la calle Ruavieja y la puerta de salida al patio, así como el esmaltado de la rejería y cancelas metálicas que dan acceso a la calle Travesía de Palacio y al patio interior del edificio. Todo ello ha contado con un presupuesto de 29.426 euros, procedentes de fondos europeos.
Una vez concluyeron dichas actuaciones de mejora, fueron los miembros de la Federación quienes acometieron las labores de limpieza. «Hemos retirado elementos que ya estaban más en desuso para darle un aire renovado que invite también a disfrutar de este espacio».


