El Clavijo no continuará con el convenio de colaboración con Baskonia de cara a la próxima temporada. Acaba así una colaboración que se ha producido las dos últimas campañas y que ha permitido que jugadores jóvenes jueguen en Logroño. En la pasada temporada, este acuerdo permitió la cesión de Joseba Querejeta, Íñigo Royo y Vit Hrabar a los logroñeses durante el pasado verano.
Este apoyo mutuo tuvo beneficios: trabajo conjunto de cantera, acciones formativas, intercambio de experiencias entre cuerpos técnicos y posibilidad de que los canteranos del Clavijo acudieran a partidos en el Buesa Arena. Sin embargo, no todo fueron luces: ambos clubes diseñaron juntos la estrategia deportiva. Y este, precisamente fue el principal punto de fricción desde el inicio de la relación (2024-25).
Tira y afloja en lo deportivo
A comienzos de la temporada 2024-25 y para inaugurar el convenio, Jorge Serna fue el técnico acordado por ambas entidades, acompañado de cinco cedidos (Hrabar, Savkov, Faye, Enrique Medina y Joseba Querejeta). Sin embargo, el nombramiento no funcionó, los resultados no llegaron y la grada mostró su disconformidad con las decisiones desde el banquillo. Por ejemplo, un protagonismo excesivo para la hinchada de los jugadores llegados desde el Saski Baskonia.
Con el paso de las semanas, la situación se complicó y al final, se volvió insostenible. Debido a los malos resultados, tras la derrota ante Cáceres en el Palacio, el Clavijo destituyó a Serna. Desde Vitoria no gustó la decisión y como medida de presión, los vascos no permitieron jugar a ninguno de sus cedidos. Así, los logroñeses afrontaron la visita ante el Caja 87 sin entrenador (Jenaro fue interino) y con solo seis jugadores del primer equipo. A pesar de tanta dificultad, la derrota fue por la mínima y cerca estuvieron los riojanos de un triunfo que hubiera sido épico.

Jorge Serna, en el banquillo / Foto: CB Clavijo
Tras tal rocambolesca situación, llegó Ricardo Úriz, un técnico que pudo calmar las aguas. Con mucho sufrimiento, salvó la Segunda FEB para los clavijistas en una promoción de permanencia frente al Bisbal Basket catalán. Úriz continuó en su cargo durante la 2025-26, pero los malos resultados provocaron su destitución. Aitor Fantova, su segundo, se colocó al mando y cambió el sino de la temporada. Así, de la zona baja, el Clavijo pasó a jugar playoff, donde cayó en la primera ronda, ante el Spanish Basketball Academy. Aun así, la campaña fue un éxito y Aitor Fantova renovó para la próxima 2026-27.
Ya sin el convenio con Baskonia, el Clavijo buscará crecer y si es posible, volver a jugar un playoff de ascenso a la Primera FEB. Una categoría, con la antigua denominación de LEB Oro, que no pisa desde la 2023-24. Alcanzar el segundo nivel es el sueño de un proyecto que inicia una nueva fase deportiva.


