La Dirección General de Desarrollo Rural del Gobierno de La Rioja ha resuelto este lunes la convocatoria 2026 de cosecha en verde con la concesión de ayudas a 1.056 parcelas de viñedo correspondientes a 1.023,63 hectáreas y que beneficiarán a 505 viticultores, por un importe total de 2.335.537 euros, financiados íntegramente con fondos europeos FEAGA.
Tras esta resolución quedan fuera 384 parcelas de viñedo que, pese a cumplir todos los requisitos técnicos y documentales, no pueden ser atendidas por falta de fondos. Su importe conjunto asciende a 745.623 euros. Además, otros 152 expedientes han sido denegados por causas diversas o han renunciado a la ayuda. El plazo para solicitar el pago de la ayuda y llevar a cabo las operaciones en las parcelas admitidas será del 1 al 15 de julio.
Un desplome sin precedentes
Los datos de esta convocatoria reflejan una caída sin precedentes respecto a los dos años anteriores, tanto en participación como en dotación económica. En 2024, la medida movilizó solicitudes por cerca de 6.000 hectáreas con una dotación del Ministerio de 21,4 millones de euros. Finalmente fueron 1.740 viticultores los beneficiarios, actuando sobre 3.604 hectáreas y con una prima de hasta 3.854 euros por hectárea. En 2025, la superficie solicitada bajó algo, hasta las 5.500 hectáreas, pero la dotación siguió siendo significativa: 19,2 millones del MAPA, con una ayuda de 3.800 euros por hectárea, lo que permitió que 1.037 viticultores cobraran sobre 3.400 hectáreas y el importe final ejecutado en La Rioja alcanzara los 12,2 millones.
Con el objetivo de compensar los problemas de comercialización y pérdida de renta de las explotaciones vitícolas, el Gobierno de La Rioja realizó un esfuerzo financiero con fondos propios en los dos últimos ejercicios presupuestarios para habilitar una línea de ayuda dotada con 4,5 millones cada año, que permitió atender las solicitudes de 285 viticultores con una superficie conjunta de 1.200 hectáreas en 2024, y 764 para 1.184 hectáreas el año pasado.
En 2026 el escenario es radicalmente distinto. El Ministerio recortó la dotación a 15,9 millones para el conjunto de las siete comunidades participantes, la prima por hectárea cayó hasta el rango de 2.300 a 2.600 euros y el Gobierno de La Rioja no ha aportado en esta convocatoria fondos propios adicionales.
A ello se añadió la introducción de una nueva condición: la ayuda queda vinculada al compromiso de arranque voluntario del viñedo, lo que generó incertidumbre entre los agricultores y frenó la presentación de solicitudes. De las más de 2.100 recibidas en 2025 se ha pasado a 619 solicitudes recibidas para actuar sobre 1.602 hectáreas.
Líneas estratégicas de apoyo al sector vitivinícola
Más allá de las ayudas a la cosecha en verde, gracias a la obligatoriedad establecida de firmar contratos a precios acordes con ese objetivo de la rentabilidad, la medida de destilación benefició a 5.054 agricultores que recibieron ayudas por importe de 15 millones de euros en 2023, una cantidad que se incrementó a los 16 millones, que llegaron a 7.050 viticultores en el año 2024.
Las medidas puestas en marcha para apoyar al sector vitivinícola han contribuido a reestablecer el equilibrio entre la oferta y la demanda de vino, con el objetivo de paliar la situación de crisis de mercado. Cuando se iniciaron estas actuaciones, la ratio entre existencias y ventas se situaba en 3,8. Gracias al esfuerzo realizado por el Ejecutivo regional, y unido a unas cosechas de menor producción, este indicador se encuentra actualmente en niveles cercanos al 3.
En este sentido, durante el próximo 2027 habilitará fondos propios para financiar la regulación de masa vegetal voluntaria. Para ello, la Consejería de Agricultura espera contar con la colaboración del resto de administraciones para completar la aportación con fondos por parte del Ministerio de Agricultura y de la ISV.


