Bodegas Sonsierra ha solicitado concurso voluntario de acreedores como parte del proceso de transformación empresarial que la compañía inició hace meses con el objetivo de garantizar su viabilidad futura, culminar su reestructuración financiera y abrir una nueva etapa de crecimiento.
Así lo ha comunicado este miércoles la propia bodega de San Vicente de la Sonsierra, que enmarca esta decisión dentro de una hoja de ruta “ordenada y planificada” diseñada para reforzar la estabilidad de la empresa y consolidar el cambio societario aprobado recientemente por sus socios.
La solicitud de concurso llega después de que la histórica cooperativa culminara su transformación en sociedad limitada, un proceso respaldado mayoritariamente por sus socios y que buscaba modernizar la estructura empresarial, facilitar la entrada de inversión externa y adaptar la compañía a un contexto cada vez más exigente dentro del sector vitivinícola.
Desde la bodega insisten en que este procedimiento no supone una paralización de la actividad y subrayan que tanto la elaboración de vino como la actividad comercial, las exportaciones, la relación con distribuidores y el funcionamiento ordinario de la empresa continuarán desarrollándose con absoluta normalidad durante todo el proceso.
La compañía sostiene que el concurso voluntario constituye una herramienta legal que permitirá reorganizar la estructura financiera, ordenar las obligaciones derivadas del proceso de transformación societaria y sentar las bases necesarias para afrontar el futuro “con mayor solidez”, asegurando la entrada de un inversor y consolidando un convenio con los socios.
El presidente de la entidad, Rubén Pérez Díaz, ha defendido la decisión asegurando que responde a un proceso iniciado hace tiempo y orientado a “garantizar el futuro de la bodega”.
“Nuestro objetivo es preservar un proyecto con más de setenta años de historia, proteger su actividad y crear las condiciones necesarias para afrontar una nueva etapa de estabilidad, inversión y crecimiento”, ha señalado.
Fundada en 1954, Bodegas Sonsierra afronta así un momento clave en su historia empresarial. La firma mantiene la confianza de los socios que continúan vinculados al proyecto y asegura que seguirá ejecutando su plan estratégico, centrado en reforzar sus marcas, apostar por vinos de mayor posicionamiento en el mercado y atraer nuevos recursos e inversión.
La entrada en concurso se produce en un contexto especialmente complejo para el sector del vino, marcado por la caída del consumo, la incertidumbre en los mercados internacionales y la necesidad de adaptación de muchas bodegas a un escenario económico cada vez más competitivo.
Comunicado de Bodegas Sonsierra
Bodegas Sonsierra continúa su transformación empresarial para garantizar su futuro.
Bodegas Sonsierra informa de que ha solicitado concurso voluntario de acreedores como parte de una nueva fase dentro del proceso de transformación empresarial aprobado por sus socios, con el objetivo de culminar la reestructuración societaria y financiera de la compañía, reforzar su estabilidad y sentar las bases de una nueva etapa de crecimiento y desarrollo.
La decisión forma parte de un proceso ordenado y planificado que la bodega viene trabajando desde hace meses y que tiene como finalidad garantizar la continuidad del proyecto empresarial, preservar su actividad y facilitar la culminación de la transformación iniciada con la conversión de la histórica cooperativa en sociedad limitada.
La transformación en sociedad limitada, respaldada por una amplia mayoría de los socios, supuso un paso decisivo para modernizar la estructura de la organización, facilitar la entrada de inversión y adaptar la compañía a los nuevos retos que afronta el sector vitivinícola nacional e internacional.
El concurso voluntario constituye una herramienta legal de reorganización que permitirá avanzar en dicho proceso de transformación, ordenar la estructura financiera de la compañía y reforzar las condiciones necesarias para afrontar el futuro con mayor solidez.
La actividad de Bodegas Sonsierra continúa desarrollándose con absoluta normalidad. La elaboración de vinos, la actividad comercial, las exportaciones, la atención a clientes y distribuidores, así como el conjunto de las operaciones de la bodega, seguirán funcionando con normalidad durante todo el proceso. Bodegas Sonsierra mantiene asimismo su compromiso con sus clientes, proveedores, trabajadores, entidades financieras, instituciones y con el territorio que le ha dado origen desde 1954.
La compañía seguirá desarrollando su plan estratégico, centrado en la creación de valor, el fortalecimiento de sus marcas, la apuesta por vinos de mayor posicionamiento y la consolidación de un modelo empresarial preparado para afrontar los desafíos actuales y futuros del mercado.
La solicitud de concurso se produce en el contexto de la transformación societaria iniciada por la bodega y de la necesidad de ordenar determinadas obligaciones derivadas de dicho proceso, garantizando al mismo tiempo la continuidad de la actividad y la protección del proyecto empresarial.
Los socios que continúan formando parte de Bodegas Sonsierra mantienen su confianza en el potencial de la compañía, en la fortaleza de sus marcas, en la calidad de sus vinos, en su equipo humano y en la capacidad de la bodega para afrontar con éxito esta nueva etapa.
La hoja de ruta de la compañía contempla avanzar en la reorganización financiera, facilitar la incorporación de nuevos recursos e inversión y consolidar una estructura empresarial adaptada a las necesidades del mercado actual.
“Esta decisión forma parte de un proceso de transformación iniciado hace tiempo y orientado a garantizar el futuro de la bodega. Nuestro objetivo es preservar un proyecto con más de setenta años de historia, proteger su actividad y crear las condiciones necesarias para afrontar una nueva etapa de estabilidad, inversión y crecimiento. Seguimos creyendo firmemente en el valor de Sonsierra, en sus vinos, en su equipo y en su capacidad para seguir siendo una referencia de Rioja durante muchos años”, señala Rubén Pérez Díaz, presidente de Bodegas Sonsierra.
Con más de siete décadas de historia, Bodegas Sonsierra afronta esta nueva etapa con responsabilidad, transparencia y confianza en el potencial de un proyecto que forma parte del patrimonio vitivinícola de Rioja.


