La Rioja prepara una nueva hoja de ruta para proteger sus montes durante la próxima década ante un escenario cada vez más exigente. El Consejo de Gobierno ha sido informado este martes del nuevo Plan General de Protección frente a Incendios Forestales de La Rioja, un documento que sustituirá al aprobado en 2012 y que servirá como instrumento estratégico para ordenar la prevención, la vigilancia y la extinción de incendios forestales en la comunidad autónoma.
El nuevo plan nace condicionado por los efectos del cambio climático, con incendios forestales de mayor magnitud, más intensidad y una capacidad de propagación más compleja. Su objetivo es anticiparse a posibles siniestros con graves consecuencias ambientales, económicas y sociales, proteger a la población y reforzar la seguridad del medio natural y de las actividades que se desarrollan en el territorio.
La tramitación del documento comenzó en mayo de 2025 y ya ha superado el periodo de exposición pública, la participación ciudadana, los informes sectoriales, el debate en el Consejo Asesor de Medio Ambiente de La Rioja y los trámites ambientales. La previsión del Ejecutivo regional es que el plan entre en vigor antes del mes de julio.

El documento se articula en torno a cinco grandes objetivos: reducir el riesgo de incendios forestales, proteger de forma eficaz a las personas, sus bienes y los ecosistemas, mejorar la prevención y la capacidad de intervención del operativo de extinción, incrementar la resiliencia del territorio y adaptar la gestión de las masas forestales a las nuevas condiciones climáticas.
Una de las claves del plan es la delimitación de las Zonas de Alto Riesgo, aquellas en las que la frecuencia de incendios y la importancia de los valores amenazados hacen necesarias medidas especiales de protección. El estudio técnico revela que el 21,5 por ciento de la superficie de La Rioja presenta un nivel de riesgo extremo o muy alto por la acumulación crítica de combustible, las pendientes pronunciadas y la proximidad a bienes vulnerables.
De este plan general se derivarán veinte Planes Comarcales de Defensa. Tres de ellos, correspondientes a Yerga, Moncalvillo y Ezcaray, ya han sido redactados y están pendientes de aprobación, al tratarse de algunas de las zonas que más incendios forestales han sufrido en los últimos años. Además, durante este año se redactarán otros cuatro planes: Préjano, interfluvio Leza-Jubera, Alto Najerilla y Obarenes.

El plan también obligará a actuar a los municipios más expuestos. Aquellos que tengan más del 60 por ciento de su término municipal en niveles de riesgo de medio a extremo deberán elaborar sus Planes de Actuación Municipal frente al Riesgo de Incendios Forestales. El Gobierno de La Rioja prestará apoyo técnico a estos ayuntamientos para redactar los documentos.
Otra de las medidas concretas será la creación de Puntos Estratégicos de Gestión en zonas clave del territorio. Se trata de espacios preparados previamente para que, en caso de incendio, los equipos de extinción puedan realizar maniobras más seguras y eficaces. La lógica es sencilla, pero vital: que el monte esté trabajado antes de que llegue el fuego y no cuando las llamas ya estén encima.
La selvicultura preventiva será uno de los ejes centrales del plan. El objetivo es actuar sobre la estructura de las masas forestales para reducir la continuidad de la vegetación y la carga de combustible, minimizando así el riesgo de fuegos de copas y facilitando oportunidades de ataque seguro para el dispositivo de extinción. Para ello, el documento regula figuras como las Zonas Estratégicas de Gestión, las Áreas Cortafuegos, las Fajas Auxiliares y las Áreas de Baja Carga de Combustible.
La ejecución del plan contará con un presupuesto extraordinario de 61.921.198 euros, que se sumará a los recursos ordinarios de cada año. La mayor parte de esa cantidad, más de 60,7 millones, se destinará al ámbito de infraestructuras y recursos. Dentro de este apartado destaca una inversión de 35 millones de euros para la mejora y el mantenimiento de la red de selvicultura preventiva en las Zonas de Alto Riesgo.

Además, el documento contempla 3,7 millones de euros para convenios y ayudas destinadas a trabajos selvícolas en montes de titularidad privada. Con ello, el Gobierno riojano pretende extender la prevención más allá de los montes públicos y actuar también en terrenos privados donde la gestión del combustible resulta clave para reducir el riesgo.
Sin adelanto de la campaña
A preguntas de la prensa sobre la posibilidad de adelantar la fecha oficial de inicio de la campaña de riesgo contra incendios, como han hecho otras comunidades autónomas, el portavoz del Gobierno riojano, Alfonso Domínguez, ha defendido que este año ya se están tomando decisiones sin necesidad de que arranque formalmente la campaña. Por ello, ha considerado que la fecha oficial queda en un segundo plano, aunque ha reconocido que hasta el inicio del dispositivo completo se cuenta con menos efectivos que durante el periodo de campaña.
La campaña de riesgo alto de incendios forestales comenzará oficialmente el 1 de julio, una fecha que La Rioja adelanta desde 2023. Hasta entonces, el inicio estaba fijado el 15 de julio. El contexto, sin embargo, ha cambiado: el calor llega antes, el monte acumula más tensión y la prevención, cada vez más, empieza mucho antes de que el calendario marque el arranque oficial.


