La Rioja ha vuelto a mirar este martes al termómetro con una mezcla de resignación y alerta. Después de una noche tórrida en la que Ocón no bajó de los 25,7 grados, el calor ha vuelto a golpear con fuerza durante el día, especialmente en la Ribera. La temperatura más alta registrada ha correspondido a Rincón de Soto, con 41,2 grados.
Tras esta localidad, Calahorra ha alcanzado los 41,1 grados, mientras que Alfaro ha llegado a 40,8 y Aldeanueva de Ebro a 40,7. La lista de las cinco temperaturas más altas la completa Logroño, con 40,5 grados, en una jornada en la que la capital también ha quedado plenamente dentro del horno riojano.

El calor no se ha limitado a esos cinco puntos. Agoncillo ha marcado 40,4 grados, Haro y Nájera han llegado a 40,3, y Casalarreina ha alcanzado también los 40,3 grados en el mapa de estaciones. Son registros que prolongan el episodio extremo de los últimos días y que confirman que el calor acumulado durante el lunes no ha encontrado apenas alivio ni durante la noche ni durante la tarde de este martes.
La jornada llega justo después de una madrugada especialmente cálida. La Rioja no tuvo tregua nocturna, con Ocón en 25,7 grados, Yerga en 24,3, Pazuengos en 24,0 y Moncalvillo y Santa Marina en 23,8. Esa falta de refresco nocturno ha preparado el terreno para otra tarde sofocante, en la que buena parte del valle ha vuelto a superar con claridad los 39 y 40 grados.
El episodio de calor coincide además con un contexto de máxima preocupación por los incendios. Este mismo martes, un fuego declarado en una finca cercana a viviendas en Casalarreina ha obligado a movilizar a los servicios de emergencia. Los bomberos han informado de que las llamas han calcinado alrededor de 3.000 metros cuadrados y han afectado a setos del cerco de las viviendas próximas, mientras agricultores de la zona han colaborado con tractores para abrir cortafuegos y frenar el avance del incendio.
La combinación de temperaturas extremas, noches tropicales y vegetación seca mantiene el foco en la prevención. La Ribera vuelve a aparecer como la zona más castigada por el calor, pero los registros elevados se extienden también por el valle medio y la Rioja Alta, donde varios municipios han quedado muy cerca de los 40 grados.
En el otro extremo, las temperaturas han sido más contenidas en puntos de mayor altitud. Urbáña ha marcado 30,0 grados, Moncalvillo 30,8 y Villoslada 32,2, valores claramente inferiores a los de la Ribera, aunque igualmente altos para una jornada de final de junio. El contraste vuelve a dibujar una Rioja partida entre las zonas bajas, sometidas al calor más duro, y las áreas serranas, donde el termómetro concede algo más de margen.


