La polémica por el examen de Matemáticas II de la PAU en La Rioja suma ahora el testimonio directo de los alumnos afectados y de sus familias. La Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de La Rioja (FapaRioja) ha recopilado durante los últimos días cartas remitidas por familias que denuncian el impacto académico, emocional y personal que ha tenido la prueba en las aspiraciones universitarias de muchos estudiantes.
La federación ya ha trasladado esos escritos a la Universidad de La Rioja y a la Consejería de Educación y el próximo lunes acudirá al Rectorado para entregar todas las cartas que continúe recibiendo durante el fin de semana. Con este gesto, FapaRioja quiere dar visibilidad a una situación que, según sostiene, va mucho más allá de una simple discrepancia con la dificultad de un examen.
El resumen de testimonios recogido por la federación refleja diferencias muy acusadas entre las calificaciones obtenidas por los estudiantes durante Bachillerato y la nota final del examen de Matemáticas II en la PAU. Entre los casos recopilados aparecen alumnos con matrícula de honor o sobresalientes en Matemáticas que han obtenido notas muy inferiores en la prueba de acceso: un estudiante con matrícula de honor en la asignatura y un 5,04 en la PAU; otro con un 9 en Bachillerato y un 3,40 en la prueba; un alumno con un 10 en Matemáticas y un 6,46; o casos de notas de 8 y 9 durante el curso que han caído hasta el 2,9, el 3,15, el 3,63 o el 4,32. Cabe recordar que, esta misma semana, las familias de los afectados han pedido una «salida justa» para los alumnos, que deberían tener «como mínimo» la misma nota que en Bachillerato.
«Está muy claro que algo no ha funcionado. Se puede valorar de muchas maneras, pero está claro que no es justo», señalan desde FapaRioja, que insiste en que detrás de esos datos hay estudiantes y familias en una situación de enorme incertidumbre. Algunas de las cartas hablan de carreras que ahora quedan fuera de alcance, especialmente grados con notas de corte muy elevadas como Medicina o Enfermería, y de la imposibilidad económica de recurrir a una universidad privada o de cambiar de ciudad.
«Siente que ya no sirve»
Los testimonios recogidos por la federación trasladan también un fuerte desgaste emocional. «Le ha afectado a nivel personal porque siente que ya no sirve para matemáticas y descarta cursar ese grado que era su primera opción», lamenta una familia. Otra relata que su hijo «lleva sin dormir desde que hizo el examen» y que ha pedido ir al psicólogo. También hay estudiantes que hablan de pérdida de ilusión, bloqueo durante la prueba y una sensación de desamparo tras años de esfuerzo académico.

Varias familias coinciden en que el problema no está en que la PAU deba ser exigente, sino en que, a su juicio, la prueba no reflejó el trabajo desarrollado durante el Bachillerato ni permitió competir en igualdad de condiciones. «No cuestiono que una prueba de acceso deba ser exigente; lo que cuestiono es que una prueba diseñada para evaluar conocimientos y competencias termine produciendo resultados que parecen incompatibles con el rendimiento demostrado durante años por una parte significativa del alumnado», recoge una de las cartas.
La preocupación se extiende también al futuro inmediato de los estudiantes. En algunos casos, las familias aseguran que la nota obtenida en Matemáticas II no solo rebaja la media de la fase obligatoria, sino que además impide que la asignatura compute en la fase específica, con un perjuicio doble para quienes necesitaban esa materia para acceder a determinados grados. «Detrás de cada nota hay personas, expectativas, circunstancias económicas y proyectos de vida», resume otro de los escritos.
FapaRioja quiere que la entrega de cartas del lunes sirva para poner rostro a una controversia que ya ha superado el plano técnico. Las familias reclaman respuestas, explicaciones y una revisión de lo ocurrido con una prueba que, según denuncian, ha condicionado de forma decisiva el acceso a la universidad de muchos alumnos riojanos. «El examen de Matemáticas ha sido injusto y juega y determina el futuro de muchos de nuestros estudiantes, incluidos los más brillantes», concluye uno de los mensajes remitidos a la federación.


