La Confederación de APAS y AMPAS de colegios concertados de La Rioja (CONCAPA) y la Federación de Familias de la Educación Pública (FapaRioja) han mostrado su apoyo al alumnado y a las familias afectadas por el examen de Matemáticas II de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), y han reclamado que se busque una «salida justa» para los estudiantes riojanos.
Ambas federaciones aseguran que, tras escuchar las valoraciones y preocupaciones expresadas por alumnado, familias y profesorado, y una vez conocidos los resultados, consideran necesario revisar con rigor lo ocurrido. CONCAPA y FapaRioja ya habían advertido de distintos aspectos que, a su juicio, debían analizarse, como la falta de claridad en algunos enunciados y la desconexión entre el tipo de examen planteado y la preparación realizada por el estudiantado durante el curso.
A esta situación suman, además, la desigualdad que supone la existencia de pruebas diferentes entre comunidades autónomas. Las federaciones consideran que esta circunstancia genera desequilibrios en un proceso de evaluación «determinante» para el futuro académico del alumnado, especialmente en aquellas titulaciones en las que unas décimas pueden condicionar el acceso a la universidad.
Los datos conocidos han elevado la preocupación de las familias, ya que el 44,76 por ciento del alumnado que se presentó al examen de Matemáticas II en La Rioja obtuvo una calificación de suspenso. La nota media de la convocatoria ordinaria se situó en 5,2 puntos, frente a una media de años anteriores que, según las federaciones, rondaba el 7.
En este contexto, ambas organizaciones recuerdan las declaraciones realizadas por el presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, quien señaló que «la nota de corrección nunca puede perjudicar a nuestros jóvenes» y pidió a los correctores de la PAU «que piensen en los jóvenes que se están jugando su futuro y su sueño». También aluden a la posición de la Universidad de La Rioja, que ha indicado que respaldará cualquier actuación basada en evidencias objetivas y datos contrastados, con la justicia hacia el estudiantado riojano como único objetivo.
Para CONCAPA y FapaRioja, «los datos están claro» y las familias han salido perjudicadas por este examen. Por ello, solicitan que durante este curso se adopte una solución para el alumnado que, tras años de esfuerzo, ve ahora comprometidas sus opciones de acceso a determinados estudios superiores. En caso de que no se encuentre otra vía, las federaciones plantean que los estudiantes tengan, «como mínimo», la misma nota que obtuvieron durante el Bachillerato.
Las organizaciones también reclaman cambios de cara al futuro. En concreto, piden un examen único a nivel nacional que garantice la igualdad de condiciones para todos los estudiantes que concurren a la PAU, con independencia de la comunidad autónoma en la que se presenten. En el caso de que las pruebas sigan realizándose de forma diferenciada en La Rioja, CONCAPA y FapaRioja reclaman una mayor participación del profesorado de Bachillerato, con una coordinación que facilite la concordancia entre los contenidos trabajados en clase y los exámenes.
CONCAPA y FapaRioja concluyen trasladando su apoyo al alumnado y a sus familias, a quienes dicen comprender en su «frustración, preocupación e indignación». Las federaciones confían en que la Universidad de La Rioja y el Gobierno regional «no se olviden» de estos jóvenes, porque, recuerdan, «más allá de los números y estadísticas hay alumnos y alumnas y familias que les apoyan, y que han hecho bien su trabajo durante estos años».


