CNTA (Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria), con sedes en La Rioja, Navarra y Madrid y presencia directa en la comunidad a través de sus centros en Alesón y Calahorra, cerró el ejercicio 2025 consolidando su trayectoria de crecimiento, con unos ingresos de 21,89 millones de euros y una facturación de más de 13 millones, además de contar con la confianza de 1.281 empresas entre socias y clientes.
Estos resultados reflejan el avance sostenido del centro y su contribución al desarrollo del sector agroalimentario en La Rioja, donde trabaja de forma directa con empresas y entidades públicas, incluyendo la colaboración con ayuntamientos para acercar la innovación al territorio. Esta implantación permite mejorar la competitividad de las empresas riojanas, facilitándoles el acceso a conocimiento aplicado y soluciones tecnológicas en un entorno cercano.

Durante 2025, CNTA impulsó más de 160 proyectos de I+D para empresas y otros 45 de generación de conocimiento, además de emitir más de 105.900 informes de servicios tecnológicos y generar más de 200 activos de propiedad intelectual. Esta actividad se traduce en un apoyo directo a compañías riojanas para optimizar procesos, reducir riesgos y acelerar el desarrollo de nuevos productos, en un contexto de creciente exigencia en seguridad alimentaria, sostenibilidad y adaptación normativa.
Asimismo, el centro contribuyó al desarrollo del talento en el entorno cercano con la formación de más de 2.000 profesionales del sector, facilitando a las empresas riojanas el acceso a capacidades clave en regulación, certificaciones y seguridad alimentaria.
Uno de los hitos del año ha sido la ampliación de sus instalaciones en San Adrián, muy próximas a su sede de Calahorra, con un nuevo edificio de 3.000 metros cuadrados y una inversión de 7,5 millones de euros, que incorpora capacidades avanzadas en biotecnología alimentaria, microbiología industrial o tecnologías de conservación.

Esta inversión, junto con el desarrollo de su sede técnica en Madrid, eleva a 9,5 millones de euros el esfuerzo en infraestructuras y refuerza la capacidad de CNTA para dar servicio al tejido empresarial cercano. Su implantación en La Rioja —con centros en Alesón y Calahorra y colaboración con administraciones locales— mejora la capilaridad del servicio, reduce los tiempos de respuesta y facilita el acceso a tecnología avanzada, aspectos clave en un sector donde los tiempos de desarrollo y validación son críticos.
La Asamblea CNTA 2026, en la que se presentaron estos resultados, reunió a más de 160 representantes empresariales y estuvo dirigida exclusivamente a empresas socias del centro. Entre ellas, participaron compañías riojanas como Conservas El Cidacos, Grupo Palacios Alimentación, Martínez Somalo, Frutas Solano, Tecnocárnico Valle del Ebro o Rioja Nature Pharma, entre otras, lo que pone de manifiesto el peso del tejido empresarial riojano dentro de la comunidad de CNTA y su papel activo en el ecosistema agroalimentario del centro.
Este vínculo se extiende también a la gobernanza: CNTA cuenta con representación de empresas de La Rioja en su Consejo Rector, donde la vicepresidencia recae en Elena Martínez, CEO de Martínez Somalo. Junto a ella, forman parte compañías como Grupo Palacios, Cidacos o Viuda de Cayo, además de la presencia institucional del Gobierno de La Rioja, lo que refuerza el papel activo de las empresas riojanas en la dirección estratégica del centro.
El director general de CNTA, Héctor Barbarin, destacó la «trayectoria expansiva» del centro, tanto en resultados como en crecimiento de plantilla, que ya supera las 280 personas, así como el impacto de las inversiones para mejorar el servicio a las empresas en un contexto de alta exigencia competitiva.
En un escenario marcado por retos como la digitalización, la sostenibilidad o los cambios en los hábitos de consumo, CNTA refuerza su papel como aliado estratégico de las empresas riojanas, facilitando su capacidad de adaptación, innovación y crecimiento.
La evolución del centro consolida su posición como uno de los principales nodos de innovación agroalimentaria del Valle del Ebro, con una contribución directa al desarrollo económico y empresarial de La Rioja.


