La historia de Logroño se cuenta cada San Bernabé con pan, pez, vino, murallas, franceses y mucho teatro. Pero este año, en una de las últimas funciones de ‘La Comedia del Sitio’, hubo un ingrediente que no figuraba en el libreto y que terminó por robar parte del protagonismo de la escena: el amor. Porque la tradición volvió a llenar la plaza, sí, pero esta vez el aplauso más largo no fue solo para los actores, sino para una pareja que convirtió el final de la obra en el comienzo de otra historia.
Todo ocurrió al terminar la función, cuando el público todavía no sabía muy bien si seguía dentro del espectáculo o si la realidad había decidido subirse también al escenario. Uno de los actores principales tomó la palabra y dio paso a un miembro de la compañía para que, aparentemente, contara su experiencia tras más de quince años vinculado a la obra. Era una excusa perfectamente encajada en el ambiente, de esas que no levantan sospechas. Al menos, no para Carmen, la única que no sabía lo que estaba a punto de suceder.
«Quiero dirigirme a una persona a la que quiero desde hace muchos años. Carmen, ¿quieres casarte conmigo?», confesó nervioso Adrián ante una plaza llena de gente.

«Todo el mundo lo sabía y estaban coordinados, menos yo», reconocía después, todavía con esa mezcla de emoción, incredulidad y alegría que dejan las sorpresas grandes. La compañía, con Sapo Producciones al frente, había preparado la escena con mimo para que el momento saliera bien. Y vaya si salió.
Entre los gritos y aplausos de un público sorprendido y la emoción de sus compañeros, Carmen titubeó, presa de los nervios, antes de pronunciar el esperado «sí, quiero». En ese momento, la ficción volvió a tomar parte en la escena y varios cañones de confeti explotaron tras las dos palabras más importantes de la noche. Inmediatamente después, todos los protagonistas de la obra se pusieron a bailar detrás de los verdaderos protagonistas, como si se tratara del baile renacentista de una función escrita para acabar en boda.
De la tradición al amor
Carmen y Adrián se conocieron desde hace más de quince años en ‘La Comedia del Sitio de Logroño’. Los dos, en un principio, estaban enamorados de esta obra y es por ello que, tras verla durante muchos años, decidieron formar parte activa de esta comedia tan famosa en la capital riojana.

Cada año la obra crea miles de carcajadas, pero también fue la culpable de haber creado una relación entre dos de sus miembros que, sin quererlo, se dejaron llevar por el amor innato de saber que están destinados a estar juntos.
«No sabemos todavía cuando nos casaremos», explica la pareja que enseña con orgullo la alianza. Lo que si está claro es que de la unión de la tradición y la historia, con el amor y la pasión, ha creado un momento mágico que Carmen y Adrián se llevarán para todo la vida, y dentro de poco tiempo, también al altar. Por el momento no sabemos si en su boda habrá el pez y el pan, el vino seguro que sí, aunque seguro que algún baile renacentista complementa ese enlace.


