El aeropuerto de Logroño-Agoncillo pasará a denominarse ‘Aeropuerto de La Rioja-Logroño-Agoncillo’. Así lo ha anunciado este jueves el presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, durante el pleno celebrado en el Parlamento autonómico, donde ha enmarcado esta decisión en la estrategia del Ejecutivo para reforzar el papel de la infraestructura aeroportuaria dentro de la conectividad y la proyección exterior de la comunidad.
Capellán ha explicado ante la Cámara regional que este cambio de denominación está destinado a hacer del aeropuerto riojano una infraestructura «más productiva y rentable», ya que en la actualidad «muchos turistas internacionales se pierden en los buscadores de vuelos». Y es que, ha indicado el presidente, «si ponen ‘La Rioja’, el buscador les envía a Argentina», debido a que el nombre oficial del destino no cita el nombre de la comunidad, que es «la auténtica marca del destino».
Asimismo, Capellán ha avanzado que desde el Gobierno «estamos negociando para mejorar las rotaciones» de los vuelos internacionales y, de este modo, «atraer más viajeros internacionales a La Rioja», donde «el 35 por ciento de los turistas que llegan en avión lo hacen a través de conexiones internacionales».
En expansión
El cambio de nombre llega en un momento especialmente relevante para el aeropuerto riojano, inmerso en un proceso de expansión de su actividad comercial tras la recuperación de rutas regulares y la incorporación de nuevos destinos. A este respecto, Capellán ha defendido la «apuesta por una infraestructura que estaba abandonada, que hemos revitalizado y no para de crecer semestre tras semestre», en un contexto «de déficit de infraestructuras en el que no hemos tenido ninguna ayuda del Gobierno central para mejorar el transporte ferroviario».
En la actualidad, además de la habitual ruta con Madrid, el aeropuerto cuenta con conexiones regulares con Barcelona (que ha llevado a la instalación al mejor mes de abril de su historia) y estacionales a Baleares, además de la inminente nueva ruta con Canarias. Será a partir del próximo 17 de junio cuando Binter comience a operar vuelos directos entre Logroño y el Aeropuerto de Gran Canaria, con dos frecuencias semanales, los miércoles y los domingos.
La nueva conexión supondrá un impulso a la movilidad de los riojanos hacia el archipiélago, pero también abre una vía de entrada de visitantes a La Rioja. Según los primeros datos de reservas avanzados esta misma semana por Capellán en el foro Origen de NueveCuatroUno, los turistas procedentes de Canarias prevén estancias medias de cuatro noches en la comunidad, una cifra muy superior a la media regional, situada en torno a 1,8 noches.
El Ejecutivo riojano considera esta ruta una herramienta para aumentar no solo el número de viajeros, sino también la rentabilidad turística del destino, el gasto y las pernoctaciones. La operativa de Binter permitirá además conectar La Rioja con el resto de islas mediante billete único, facturación directa del equipaje y protección en conexión.
Durante la temporada están previstas 31 frecuencias y 8.184 plazas entre Logroño y Gran Canaria. La puesta en marcha de estos vuelos se suma a la apuesta del Gobierno regional por reforzar el aeropuerto de Agoncillo como infraestructura estratégica para mejorar la conectividad de La Rioja y atraer visitantes con estancias más prolongadas.


