El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, ha resaltado este miércoles que actualmente hay 22 intervenciones urbanísticas en marcha que permitirán la construcción de 5.000 viviendas, 1.600 de ellas protegidas y ubicadas en todos los rincones de la ciudad, ante la emergencia habitacional que ha provocado «una necesidad vital y una urgencia social».
Escobar ha intervenido en el pleno extraordinario en el que se han aprobado de forma definitiva dos modificaciones puntuales del Plan General Municipal de Logroño en el sector Ramblasque y Marqués de San Nicolás–Puente.
El primer edil ha considerado que este es «el pleno más importante» de la legislatura, por la envergadura de estos dos asuntos, por lo que ha agradecido su apoyo a los grupos del PSOE y Vox, que las han apoyado junto al PP.
En el caso de Ramblasque, se ha conseguido avanzar para desatascar un sector bloqueado desde 1998, donde se prevé construir unas 2.300 viviendas, 900 de ellas protegidas, en vez de 275 casas unifamiliares.
En el Casco Antiguo, la parcela de Marqués de San Nicolás 20 en su confluencia con la calle Puente recuperará su uso residencial, tras cambiar a dotacional con la instalación de la empresa tecnológica Bosonit, que finalmente renunció a ubicar allí su nueva sede.
«Buena noticia para la ciudad»
El alcalde ha subrayado que los asuntos tramitados este miércoles suponen «una muy buena noticia para las expectativas de viviendas, el futuro de la ciudad y la autonomía local».
«El acceso a una vivienda digna y de calidad configura indiscutiblemente el derecho constitucional recogido en el artículo 47, pero ante todo, es una necesidad vital y en muchos casos se trata de una urgencia social», ha recalcado, «porque las dificultades para acceder a una vivienda se han convertido en emergencia habitacional».
Según las previsiones más conservadoras, en Logroño se deberían construir unas mil viviendas anuales para cumplir con las proyecciones demográficas, por lo que «no hay tiempo que perder». Ha rechazado «polemizar» sobre las competencias del Plan Nacional de Vivienda, si una ley llega o deja de llegar, o que si las promesas del Gobierno central se llevan a cabo.
Sin embargo, ha añadido, el equipo de Gobierno ha preferido «no perder ni un minuto» y aprovechar el patrimonio municipal de suelo para activar esas 22 intervenciones, para facilitar a medio y largo plazo viviendas protegidas en todos los rincones de Logroño: Lobete, avenida de Burgos, Varea y La Estrella.
También ha citado la colaboración con el Gobierno regional a través del Instituto Riojano de la Vivienda (IRVI) con actuaciones como la de la Plaza de los Cuentos, donde está a punto de acabar una promoción de alquiler de precio tasado.
Escobar ha abogado por activar la fiscalidad al alcance del Ayuntamiento y ha citado un informe que posiciona Logroño «como la ciudad más competitiva en términos de fiscalidad para la construcción de vivienda». Ha considerado que el urbanismo logroñés es «sostenible, saludable, habitable y sensato, respetando siempre el patrimonio histórico, con la colaboración permanente con las unidades técnicas de esta casa».
Escobar ha subrayado que «nadie hasta este momento había hecho tanto por intervenir en el Casco Antiguo de una manera equilibrada y serena».
En este sentido, se ha felicitado de que su equipo de Gobierno ha introducido «mecanismos de seguridad, con más orden y más control, al tener la valentía de abordar todas las asignaturas pendientes que afectan a la convivencia en el Casco Antiguo, como la ordenanza de terrazas o declararlo zona saturada» (de viviendas turísticas).


