Casi una semana después de anunciar que Soprein renunciaba a la construcción de su nueva planta de hormigón en Manjarrés, el Ayuntamiento de la localidad ha dado este jueves las primeras explicaciones al respecto. A través de un comunicado, el Consistorio ha revelado que la Corporación municipal decidió «de forma unánime» no vender a la empresa los terrenos «para que prevalezca la concordia en el municipio por encima de todo lo demás».
En dicho comunicado, la alcaldesa de la localidad, Pilar Martínez (Partido Popular), subraya «el firme compromiso del PP, de su Ayuntamiento y del Gobierno regional con la realidad social de este municipio de la comarca de Nájera, asentado de manera muy sólida en el sector primario y la industria agroganadera». Y agradece también «la voluntad del Ejecutivo por trasladar información a sus vecinos, con quienes siempre ha mantenido una actitud de total transparencia en todo lo tocante a esta actuación».
El Ayuntamiento reconoce que el proyecto industrial de Soprein «habría supuesto una oportunidad para el empleo, la actividad económica y el desarrollo industrial de la zona», si bien recalca que «no estaba exento de la inquietud de los vecinos por cómo podía influir su desarrollo presente y futuro en la preservación del medio ambiente, por lo que el Ayuntamiento ha decidido renunciar a la venta de las parcelas, lo que ha condicionado que la empresa renuncie definitivamente a su proyecto en la localidad».
Cabe recordar que el plan de Soprein para instalarse en Manjarrés fue declarado por el Gobierno de La Rioja como Proyecto de Interés Estratégico Regional (PIER) y contemplaba una inversión superior a los 23 millones de euros para la construcción y puesta en marcha de una planta destinada a la fabricación de elementos de hormigón orientados a la construcción industrializada.
Además, incluía el compromiso de crear 47 empleos indefinidos en La Rioja, cifra que podría haberse elevado hasta los 116 trabajadores en el conjunto del centro productivo con la participación de otras empresas del grupo.
Tras la negativa de Manjarrés a levantar allí su nueva planta, el Gobierno de La Rioja mantiene un contacto directo con la compañía para buscar otra ubicación en la que erigir su instalación de prefabricados de hormigón.
En relación a la construcción de una nueva variante en Manjarrés, el portavoz del Ejecutivo autonómico explicaba esta semana que a Soprein le resultaba «atractivo» su proyecto en esta localidad debido a esta nueva infraestructura, que sigue adelante porque forma parte de la planificación estratégica de la comunidad de La Rioja en su red de carreteras. Esta nueva vía, que también recibió la oposición vecinal del pueblo, seguirá su tramitación administrativa hasta su ejecución.
Aun después de que la firma anunciase que no se instalará en Manjarrés, las tensiones siguen muy presentes en el municipio y este miércoles la portavoz del movimiento vecinal de rechazo a la planta denunció un ataque vandálico contra su vivienda, que amaneció con los cristales de sus ventanas rotos.


