La alcaldesa de Nalda, Raquel Arrieta, ha detallado este lunes a EFE que el derrumbe de un muro en la urbanización de Torresolano de esta localidad ha obligado a desalojar siete viviendas, en las que residen once personas.
Arrieta ha recalcado que «la prioridad absoluta es la seguridad de los vecinos», por lo que el Ayuntamiento sigue los criterios técnicos establecidos en el Plan Territorial de Protección Civil de la Comunidad Autónoma (PLATERCAR), que ha activado la situación operativa 1.

Tras la caída del muro, ocurrida este domingo por la tarde, el Consistorio de Nalda e Islallana ya decidió anoche el desalojo de seis viviendas, a la que se ha sumado otra más durante la mañana de este lunes.
De los vecinos desalojados el domingo, seis se realojaron por sus medios en casas de familiares y otros cuatro han pernoctado con sus mascotas en un hotel de Logroño, ha precisado la alcaldesa.

«La pasada noche no ha llovido, pero la situación no ha mejorado», ha dicho, pero ha apuntado que se seguirá vigilando la zona por si fuera necesario desalojar alguna vivienda más, dado que las previsiones meteorológicas para los próximos días son de más lluvia.
También ha indicado que puede que haya que alojar a algún vecino más en un hotel, porque aún no se sabe dónde pernoctará la habitante de la última vivienda desalojada.

Esta urbanización se encuentra ubicada fuera del núcleo poblacional de Nalda, a un kilómetro de distancia, ha precisado. «Los habitantes de Nalda están preocupados y atentos, porque ha llovido mucho y ayer había muchos nervios, habrá que esperar a que se asiente un poco el terreno», ha concluido.
Durante la mañana de este lunes, se permitirá a los vecinos afectados acceder a sus viviendas para recoger enseres acompañados de los bomberos de Logroño. Así mismo los afectados contarán con el apoyo especializado del ERIE Psicosocial del Gobierno de La Rioja.


