Recién entrado el mes de mayo, la temporada regular de Segunda Federación ha concluido para los cuatro equipos riojanos. La UD Logroñés ha acabado tercera (61 puntos) y jugará el playoff de ascenso a Primera Federación, con el Numancia, el Reus, el Xerez o el Getafe B en primera ronda. Por su parte, el Náxara ha logrado sobrevivir a la categoría por primera vez en su historia (decimosegundo puesto, 41 puntos). Además, la SD Logroñés se jugará su salvación en la promoción de permanencia (decimotercero, 37 puntos), con el Castellón B, el Estepona y el Real Madrid C como posibles oponentes. Por último, el Alfaro ha descendido a Tercera, tras acabar colista, con 25 puntos.
La UD Logroñés, en busca del ascenso
Tras 34 jornadas, los hombres dirigidos por Unai Mendia han completado una campaña de altos y bajos, de capaz de lo mejor y peor. Ha sido su tercera temporada seguida en la categoría y otra vez, como ya ocurriera en la 2023-24 con el Bilbao Athletic, el ascenso directo ha quedado muy lejos. El Real Unión, al que vencieron en casa, se escapó en la segunda vuelta y los capitalinos, sumidos en un bache de resultados durante el mes de enero y medio febrero, cerraron esa puerta. A esas alturas, incluso el clasificarse al playoff pareció complicarse. El equipo, que ya había volado antes de Navidad, volvió a encontrarse la línea ideal en primavera y se coló en la promoción con margen. Era el mínimo exigible.
A favor, su descomunal ataque, con hasta 73 tantos a favor, al nivel de los mejores equipos nacionales. Berto Rosas, con su fantástica segunda vuelta (16 tantos), un sobresaliente Quique Rivero, seguro desde los once metros (12 dianas) y Santana (7) lideran un apartado donde todos suman. También Andrei Lupu, después de un curso goleador discreto, ha tenido su momento. Su doblete al Ebro en el triunfo por 0-3, acompañado de la derrota del Utebo en Sestao (1-0), ha metido a la UD Logroñés tercera. Es decir, que un cuarto clasificado será el rival en la primera ronda de playoff, con la ida fuera (9-10 de mayo) y la vuelta, en Las Gaunas (16-17 de mayo).

Celebración del playoff de la UD Logroñés / Foto: Fernando Díaz
Futbolistas como Anai Morales, Febas, Otadui, Benítez, Marí y los 350 de Iñaki completan una nómina que ya quisieran para sí muchos equipos de zona alta. Toca rematar la faena y con el apoyo de Las Gaunas, será más fácil. Porque como local, la Unión Deportiva Logroñés es muy fiable (38 puntos y solo tres derrotas). Parecen muchas, teniendo en cuenta que hasta el pasado mes de octubre, acumulaba 902 días imbatido en liga regular ante su afición. Fuera de casa, es otro cantar: 23 puntos y solo seis triunfos de 17 posibles. Ante sus compañeros de ‘playoff’, no ha habido victorias a domicilio: derrotas 3-0 en Utebo, 2-0 ante el Alavés B o el 1-1 de Tudela. Aspecto a mejorar en la promoción.
Sobresaliente permanencia del Náxara de Arturo Guerra
Un 9, o hasta un 10. Es la nota que debería recibir un Náxara que, con un presupuesto muy humilde, ha logrado sobrevivir a la categoría. Proyecto con ‘ADN’ riojano y piedras angulares como el capitán Orodea, que ha colgado las botas, Iván Rojo o el delantero Iván Villoslada, uno de los protagonistas del club, pichichi con sus diez tantos. Y cómo no, el técnico Arturo Guerra, que ha vuelto a triunfar en su tercera etapa en el Náxara. Primero, vivió aquellos playoff gloriosos a Segunda B(2015-17) como segundo de Diego Martínez, incluidas las lágrimas de Tafalla. En su segunda etapa, logró el ascenso a Segunda Federación (2022-23) y a la tercera, ha conseguido la primera permanencia de la historia del club en la categoría.
Salvación cimentada con continuidad en su plantilla. Hasta trece futbolistas renovaron respecto al bloque del ascenso. No hay que olvidarlo, los blanquiazules venían del Grupo XVI y en su tercera experiencia en la categoría, querían mantenerse por primera vez. Josean García les ascendió, pero el club decidió apostar por Arturo Guerra. Acertó. El entrenador les ha transmitido su humildad, su forma de entender el fútbol. Por su parte, los jugadores no han dejado de competir independientemente del rival y han llegado a la meta.

FOTO: Carmelo Betolaza
De sus 41 puntos, los blanquiazules han logrado 29 ante conjuntos de la mitad inferior de la tabla. Es decir, nueve triunfos, dos empates y cinco derrotas. Esa gran competitividad ante rivales directos ha construido la mitad de su salvación. La otra otra, otros 12 puntos, han llegado de victorias frente a la UD Logroñés y el Alavés B, con empates también frente al Sestao River, Amorebieta, Eibar B o Ebro. El ‘bosque encantado’ seguirá un año más en el mapa de la Segunda Federación.
El playout, última bala para la SD Logroñés
Ha sido una liga muy complicada para la SD Logroñés, que con 22 goles a favor y 37 puntos, aún mantiene sus esperanzas. Hasta diecisiete encuentros se mantuvieron sin vencer los blanquirrojos, que tuvieron que cambiar a Adrián Cantabrana por Albert Aguilá (jornada 24) en el banquillo y a duras penas, solo al final, han librado el descenso directo. Las victorias frente al Deportivo Aragón (1-0) y el Alfaro (0-1) dieron vida a un equipo que ha ganado el mano a mano frente al Ejea. Pese a la derrota frente al Tudelano (0-1), los maños han caído por 5-1 en su visita al Basconia, así que la Sociedad ha logrado eludir el descenso.

Unai Ayensa, una de las esperanzas / Foto: SD Logroñés
Les queda finiquitar el trabajo a los blanquirrojos, que deben encontrar el gol como sea. Sin acierto, no se van a salvar y la puntería ha sido uno de sus debes. La lesión de largo plazo de Dani Fernández, la marcha de Bilal en el mercado invernal por voluntad del jugador y el justo físico de Sergio Gil han complicado la temporada. Mientras tanto, los atacantes Telletxea y Dani Sancho llegaron como fichajes invernales en la segunda vuelta. El primero ha aportado hasta tres goles y el segundo, un trabajo inconmensurable, pero sin ver puerta. Esa es la tarea pendiente, en un playout donde esperan dos filiales o una encerrona.
Tras la magnífica campaña 2024-25, donde acabó segunda, los blanquirrojos tuvieron que renovarse casi por completo. Únicamente Sergio Gil y Lazcano continuaron y tanta novedad ha acabado influyendo a un equipo que, aun así, se agarra a la última cuerda para seguir en la categoría y arreglar un año para olvidar. La ida del ‘playout’ será el próximo 9 o 10 de mayo, mientras que la vuelta se disputará el 16 o 17 del mismo mes. El orden de campos se determinará por sorteo.
El Alfaro desciende a Tercera
Por último, no ha sido el año de un Alfaro que, tras su gran salvación de la 2024-25, tuvo que renovarse y no le ha salido bien la jugada. Futbolistas como Ayensa, Ekiza, Balda y Parada abandonaron la entidad y llegaron otros como Martín Salvador, Íñigo Burusco o Iván Garrido. Sin embargo, no pudieron igualar el nivel en una categoría muy exigente. Tras un inicio competitivo, donde el equipo perdió demasiados puntos en el tramo final, pronto todo se torció. Con una marca de 10 puntos de 48 posibles, Óscar Gurría que se había ganado la continuidad como técnico, fue relevado en la jornada 16 y Blas Terroba llegó para intentar el milagro.
Terroba debutó con un triunfo en Las Gaunas ante la UD Logroñés. Un buen arranque de moral, pero necesitaba muchos triunfos así y no ocurrió así. El equipo, sin apenas gol, perdió además a Aguado y Jaime Dios en invierno. A cambio, llegaron Ocón, Arana y Osua. Sin embargo, ya era demasiado tarde y el paso de las jornadas lo demostró. Finalmente, con seis victorias, siete empates y veintiuna derrotas, el equipo ha acabado decimoctavo. El peor en puntuación del Grupo II. Dos años después, retorna a un Grupo XVI desde el que intentará el retorno a la categoría perdida.


