La Ciudad Deportiva de la UD Logroñés, ubicada en el barrio de Valdegastea, se ha consolidado en apenas unos años como el principal activo estructural del club riojano. Impulsada por su presidente, Félix Revuelta, la instalación sigue un desarrollo progresivo desde la adquisición del suelo en 2019 hasta la actual planificación de su segunda fase, en un proceso ejecutado íntegramente con inversión privada, a pulmón por Félix Revuelta, propietario de la entidad deportiva.
El proyecto arrancó el 21 de noviembre de 2019, cuando la entidad adquirió una parcela de 126.654 metros cuadrados por 1,2 millones de euros, con el objetivo de levantar una infraestructura propia que diera servicio a toda su estructura deportiva.

Tras varios meses de trabajo técnico y administrativo, el club presentó el 15 de febrero de 2021 al Ayuntamiento de Logroño el proyecto de la primera fase. El visto bueno municipal llegó el 28 de octubre de 2021, al que siguió la aprobación por parte de la COTUR el 25 de noviembre de ese mismo año, paso necesario para iniciar la construcción.
Las obras comenzaron el 21 de febrero de 2022, y poco más de un año después, el 17 de marzo de 2023, el primer equipo entrenó por primera vez en las nuevas instalaciones. La inauguración oficial se celebró el 23 de septiembre de 2023, consolidando una infraestructura levantada sin aportación pública, tanto en la compra de los terrenos como en la ejecución de esta primera fase.

Desde entonces, la Ciudad Deportiva se ha convertido en el centro neurálgico de la UD Logroñés, albergando la actividad diaria del primer equipo y del fútbol base, además de servir como base para el desarrollo deportivo del club, campos que están siendo utilizados por otros clubes, como el Anguiano o el Náxara, ante la falta de instalaciones futbolísticas públicas en Logroño con capacidad suficiente para acoger en las mejores condiciones a tanto equipo en sus diversas categorías.
En la actualidad, la entidad trabaja en la planificación de la segunda fase, que contempla la construcción de una residencia en altura sobre el edificio principal. Este nuevo paso, ya definido a nivel de proyecto, tampoco implica una solicitud de financiación pública, aunque sí depende de los permisos urbanísticos necesarios para su ejecución.

La hoja de ruta incluye además una tercera fase futura, vinculada a la construcción de un hotel -que dependerá de si la entidad deportiva alcanza de forma estable el fútbol profesional-, en un desarrollo progresivo que busca convertir la instalación en un complejo deportivo y formativo de referencia.


