Sin siquiera jugar su partido frente al Berceo, la UD Logroñés Promesas se ha proclamado campeón de la Tercera riojana, invicto tras 31 jornadas. El empate del Varea frente al Anguiano (0-0), ha hecho cantar el alirón a los blanquirrojos (77 puntos por 70 de los arlequinados). Este primer puesto se materializará en ascenso directo solo si la UD Logroñés supera el playoff y recupera la Primera Federación. De hecho, esta situación de expectativa no es nueva para la cantera: en la 2023-24 ganaron el grupo, pero al no subir el primer equipo, se quedaron en Tercera y ese premio recaló en el Alfaro. Subir no depende solo del filial, que ya ha hecho sus deberes de forma sobrada.
Impulsados por sus instalaciones de la Ciudad Deportiva, los de Yayo Urzay han cuajado un campeonato espectacular. 8X goles a favor, los máximos artilleros con diferencia y 2x en contra, la defensa más eficaz. El sueco Jens Olsson, con 16 tantos, lidera la aportación ofensiva y de hecho, pudo debutar con el primer equipo ante las ausencias de Berto y Lupu. Por detrás, le siguen David González (10), Nesta (9), Caye (9), Imanol (7) y Ángel Nalda (7). Se le caen los goles a un conjunto que ha demostrado ser el más regular. Es cierto que el Varea les consiguió apretar durante ciertas fases de la liga, pero al final, lograron marcar diferencias.

Olsson, con el primer equipo / Foto: UD Logroñés
Todo ello, pese al masivo cambio de cromos que sufrieron durante esta temporada. Continuaron Dani Sáenz, Ángel Muro, Alejandro Martínez, Cayetano Ruiz y Rafa Cristóbal en el equipo, mientras desde el Juvenil A subieron Jorge Tejada, Miguel González, Iñaki Campos, Ignacio Torre, Iván Oliva, Aieko, Pablo Santolaya, César Espinosa, Pablo Aldama, Ángel Nalda, David González y Jens Olsson. Además, en esa lista de subidas se incluían Eder Larrea, Latif y Manex Rezola, que pasaron directamente al primer equipo. De ellos, Larrea y Latif están a las órdenes de Unai Mendia, mientras Manex fichó en enero por la cantera del Real Madrid.
Yayo Urzay continuó en el banquillo por tercera campaña seguida: llevó a su equipo al campeonato en la 2023-24 y quedó segundo un año después. El riojano encaraba un Grupo XVI al que volvían el Calahorra y el Anguiano, recién descendidos y donde otras escuadras como el Varea o el Arnedo podrían dar mucha guerra. De hecho, el curso comenzó con un empate en Varea, seguido de tres victorias. Después, llegaron más tablas en Viana (jornada 5), Calahorra (jornada 7) y otras dos seguidas, en Agoncillo y ante el Haro Deportivo. Así que, tras diez choques, el equipo sumaba cinco triunfos y cinco empates. Terceros, a tres del Varea (23).
El posterior triunfo en Anguiano dio un espaldarazo a los de Urzay, que se colocó a un punto del Varea y comenzó la persecución. Entrado el segundo tercio de campeonato, comenzó a quedar claro que la pelea sería entre arlequinados y blanquirrojos. Para Navidad, la cuenta se situaba en 36 para los de Adrián Gallego y 33 para el conjunto de ‘Yayo’. De hecho, otro empate en Autol (jornada 16) aumentó la distancia a cinco puntos, renta que se mantuvo al final de la primera vuelta (42 a 37). A esas alturas, otros oponentes como el Arnedo (31), el Calahorra (30) o el Anguiano (30) se encontraban ya bastante lejos.
Segunda vuelta primorosa
Así comenzaba la segunda parte del campeonato, donde el filial ha logrado una dinámica impresionante. En quince jornadas, ha ganado catorce partidos y solo ha empatado uno. Ese ritmo, con el paso de los encuentros, provocó que el conjunto de la Ciudad Deportiva asaltara la cabeza. El 18 de enero, la UD Logroñés Promesas superó al Varea en su campo y ganó el averaje (2-0), colocándose a dos puntos de su rival gracias a los dos tantos tardíos de Pablo Aldama. A partir de ahí, el equipo se situó a tiro de piedra de un ascenso directo que alcanzaría en la jornada 22 y ya no abandonaría jamás. A falta de doce jornadas, la cabeza de la tabla marcó un empate a 52.

Foto: CD Arnedo
Como un rodillo, el filial blanquirrojo hacía los deberes en cada partido y esperaba un tropiezo de su rival. Dos derrotas de los de Adrián Gallego en Arnedo (3-0) y ante el Comillas (2-1) colocaron a los de Yayo cuatro puntos por delante en la jornada 27 (65 a 61). Esa renta no iba a hacer más que aumentar, pues los blanquirrojos ganaron sus siguientes cuatro partidos y el Varea se dejó cuatro puntos. De esa forma, a falta de tres jornadas para el final, la distancia ha aumentado hasta los ocho puntos. Y con el último pinchazo del Varea, se ha proclamado campeón a falta de tres jornadas sin necesidad de jugar.


