Logroño ha revivido este miércoles su «memoria colectiva» durante la tradicional ofrenda floral a San Bernabé y posterior acto de Evocación Histórica, con los que ha recordado «una ciudad que supo encontrarse en lo común y hacer de ello su mayor fuerza».
Así lo ha afirmado el alcalde de la capital riojana, Conrado Escobar, en su discurso de clausura de este acto, celebrado detrás de las Murallas del Revellín con la asistencia del presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán; y la presidenta del Parlamento riojano, Marta Fernández.

El cierzo en una tarde fría a pesar de lucir el sol ha acompañado a los cientos de participantes en esta ofrenda, que han partido desde la Plaza del Ayuntamiento y recorrido las calles Avenida de la Paz, Muro de Cervantes, Portales, Once de Junio hasta llegar a las Murallas del Revellín.
A continuación, se ha procedido a la ofrenda floral, iniciada por Escobar y continuada por los distintos colectivos que conforman el tejido sociocultural y asociativo de la ciudad, cuyos miembros han depositado sus ramos y coronas de flores junto a la imagen del patrón de la ciudad.

Los representantes de entidades como Cruz Roja y la Escuela de Gigantes y Cabezudos, y de los colegios, las peñas y las cofradías han protagonizado una ofrenda ordenada bajo el cielo despejado del atardecer logroñés y ante cientos de espectadores.
Tras participar en la ofrenda, los miembros de la Escuela de Jotas de La Rioja han subido al escenario para ofrecer un pequeño concierto, seguido de las actuaciones del Grupo de danzas de Logroño, el Grupo de danzas Aires de La Rioja y el Grupo Contradanza.
En su intervención, el alcalde de Logroño se ha referido al recuerdo «doloroso» de que, «hace 25 años, la banda terrorista ETA perpetró un terrible atentado frente a la Torre de Logroño».
«Hoy -ha proseguido- el lugar del atentado lo ocupa una plaza arbolada, y en el centro una escultura de Dalmati-Narvaiza que representa el abrazo» y «esa es la respuesta al terror, la firmeza, persecución y justicia, el consuelo a las víctimas y la rotunda defensa de la convivencia democrática».
Una ciudad unida
En este acto de Evocación Histórica, Escobar ha subrayado también que este miércoles, víspera de la festividad de San Bernabé se recuerdan «aquellos días de 1521, en los que Logroño mostró al mundo su mayor fortaleza, que es la unidad de su gente, y fue una ciudad que se sostuvo desde lo esencial: el pan, el pez y el vino», en referencia a la resistencia al asedio de las tropas francesas.
Logroño fue una ciudad que «supo encontrarse en lo común y hacer de ello su mayor fuerza», ha añadido Escobar, quien ha recalcado que «aquella decisión colectiva se transmite generación tras generación, y en estos días se hace visible en cada rincón, en cada calle y en cada gesto que mantiene viva esta tradición».
«Hay ciudades que recuerdan su historia, y otras como Logroño la celebran viviendola», ha precisado el alcalde. Es un compromiso que ha atravesado el tiempo y que, en la actualidad, «siendo plenamente nuestro, que comienza en las vísperas, cuando la ciudad se reúne, se reconoce y se dispone a celebrar todo aquello que nos une», ha subrayado.
Este compromiso «se hace visible en la procesión, cuando Logroño camina unido, y en los banderazos, que recorren los espacios como un símbolo de pertenencia, de historia compartida y de continuidad», ha concluido


