La empresa dedicada a la fabricación de ventanas Inrialsa conmemoró este sábado su 60º aniversario en un emotivo acto celebrado en el restaurante La Merced, en el que puso en valor el papel fundamental de las personas que han formado parte de su crecimiento a lo largo de seis décadas.

La historia de Inrialsa es un ejemplo de esfuerzo y superación. Sus orígenes se remontan a Lardero, donde los hermanos Martínez iniciaron el proyecto con recursos muy limitados, pero con una gran determinación. En aquellos primeros años, Ángel Martínez -quien ejerció como gerente hasta el relevo generacional asumido por Alejandro Gea- recorría kilómetros haciendo autostop para poder vender ventanas, llevando consigo únicamente una maleta y una escuadra.
Seis décadas después, la compañía se ha consolidado como un referente en su sector, contando con dos plantas de fabricación que superan los 20.000 metros cuadrados en Lardero y una plantilla de más de 200 trabajadores.

Ángel Gea y Alejandro Martínez.
El acto estuvo centrado en reconocer el compromiso y la dedicación del equipo humano de Inrialsa. Durante su intervención, Ángel Martínez destacó la importancia de los trabajadores en la evolución de la empresa y reiteró su deseo de que la compañía continúe avanzando «con la misma ilusión que ha guiado estos 60 años de trayectoria».
La celebración sirvió no solo para recordar el pasado, sino también para reafirmar el compromiso de Inrialsa con el futuro, apostando por el crecimiento sostenido y el valor de las personas como motor principal de su desarrollo.


