Logroño ha hecho sonar su segundo banderazo de San Bernabé con una dedicatoria a la música y todos los músicos que la hacen posible. En Los Cuatro Cantones, otro de los puntos más emblemáticos del recorrido festivo, el alcalde Conrado Escobar ha vuelto a alzar la bandera ante la mirada de vecinos y visitantes.
Este segundo banderazo ha estado dedicado a la música, entendida como uno de los lenguajes más universales y cercanos. Escobar ha recordado que acompaña a las personas durante toda la vida, «en las celebraciones, en los momentos íntimos, cuando uno se enamora o incluso cuando reza». Una presencia constante, casi invisible a veces, pero capaz de marcar los recuerdos más importantes.

El alcalde ha querido reconocer especialmente «a quienes hacen posible esa magia»: los músicos. A ellos ha dirigido este gesto simbólico dentro de unas fiestas en las que la música ocupa siempre un lugar esencial, desde los actos más solemnes hasta los encuentros más populares en calles, plazas y escenarios.
Con este segundo banderazo, Logroño ha reivindicado su condición de ciudad cultural y festiva. La bandera ha vuelto a ondear entre aplausos, esta vez como homenaje a quienes ponen ritmo, emoción y memoria a la vida logroñesa.


