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Una victoria necesaria que puede valer el billete al playoff de ascenso

La UD Logroñés se ha situado a falta de cuatro jornadas en una posición privilegiada para disputar el playoff de ascenso, pero todavía sin margen para relajarse, teniendo además muy en cuenta que la disputa por la segunda posición en liga está más apretada y abierta que nunca tras la jornada del pasado fin de semana.

El partido de este próximo domingo (17:00 horas) en Las Gaunas ante el Sestao River adquiere tras los últimos resultados un valor que va mucho más allá de los tres puntos habituales, en un contexto en el que cada resultado empieza a tener efecto directo sobre varios rivales a la vez.

El conjunto riojano afronta la recta final con 51 puntos, dentro de la zona de promoción, pero con varios equipos todavía con opciones reales de alcanzarle. Por detrás, el Sestao River, el Eibar B o el Amorebieta mantienen vivas sus aspiraciones en una clasificación comprimida que obliga a mirar no solo el marcador propio, sino también lo que sucede en otros campos.

La UD Logroñés ha entrado en la recta final del campeonato con el objetivo del playoff al alcance de la mano, pero todavía sin haberlo asegurado. A falta de cuatro jornadas, el conjunto riojano depende de sí mismo para lograrlo, aunque este domingo puede darse un escenario que convierta el duelo ante el Sestao en algo más que un paso adelante: una posible clasificación matemática.

El primer elemento clave está en el propio rival. El Sestao River no solo es uno de los equipos que aspira a alcanzar a la UD Logroñés, sino que además ganó el partido de ida por 1-0. Eso obliga a los riojanos a mirar también el golaveraje: una victoria por más de un gol no solo sumaría tres puntos, sino que daría la vuelta a ese enfrentamiento directo, un factor decisivo en caso de empate final a puntos.

A partir de ahí entran en juego las combinaciones. Si la UD Logroñés gana por más de un gol, alcanzaría los 54 puntos y dejaría al Sestao con un máximo posible de 54, pero con el golaveraje perdido. Es decir, el conjunto vizcaíno dejaría de ser una amenaza directa.

La clave está en lo que ocurra en otros campos. Si en esa misma jornada -la próxima- el Amorebieta y el Eibar B no logran la victoria, pero sobre todo si ambos caen derrotados, sus opciones de alcanzar o superar a la UD Logroñés se reducen de forma definitiva. En ese escenario, ninguno podría terminar por delante del conjunto riojano: o bien no llegarían a los 54 puntos o, en caso de empate, quedarían por detrás en los criterios de desempate.

Ahí es donde aparece la opción real de cerrar el objetivo. Si se combinan esos resultados —victoria riojana por más de un gol y derrotas de Amorebieta y Eibar B—, la UD Logroñés sí lograría la clasificación matemática para el playoff de ascenso a falta de tres jornadas.

No es el escenario más probable, pero sí es posible. Y eso cambia el enfoque del partido. Ya no se trata solo de sumar o de dar un paso importante, sino de afrontar un encuentro que puede dejar resuelto el objetivo mínimo de la temporada.

En cualquier caso, incluso si no se dieran todos esos resultados, una victoria ante el Sestao dejaría el playoff muy encarrilado. La UD Logroñés ampliaría distancias con varios rivales directos y afrontaría las tres últimas jornadas con un margen que podría resultar definitivo.

El fútbol, sin embargo, no entiende de certezas anticipadas. Y en un final de liga tan apretado, cada gol, cada resultado y cada enfrentamiento directo pueden alterar el orden de la tabla. Por eso, más allá de las matemáticas, el partido ante el Sestao se presenta como una de esas citas que marcan el rumbo final de una temporada que entra en los momentos más decisivos.

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