La empresa B.Power, con sede en Logroño y especializada en el desarrollo de proyectos de biometano, ha incorporado nuevos inversores a su accionariado en una operación valorada en 30 millones de euros, según ha avanzado el diario económico Expansión.
Entre los participantes en la inversión figura el family office de Carlos Delclaux Zulueta, presidente de Vidrala, así como el vehículo inversor de la familia Mengotti-Maroto, representado por el abogado especializado en energía Álvaro Mengotti.
La operación refuerza el plan de crecimiento de esta compañía vinculada a La Rioja, que mantiene como socios fundadores a los empresarios riojanos Miguel y Rubén Clavijo, relacionados con Grupo Clavijo, María Díez, encargada de impulsar la cartera de proyectos de la firma y los especialista en biogás Ángel y Marcos Revilla.
El refuerzo accionarial viene acompañado además de la incorporación al proyecto de José Miguel Moraga, ex consejero delegado de Solarig, quien se suma al equipo con el objetivo de impulsar el desarrollo corporativo y la integración de las distintas fases del negocio.
El acuerdo tiene un perfil claramente industrial, en línea con la trayectoria de Vidrala, que opera nueve plantas (5 en la Península Ibérica, 2 en Reino Unido y 2 en Brasil) y cuenta con casi 5.000 empleados. La operación permitirá crear una plataforma integrada capaz de desarrollar, construir y operar las instalaciones durante toda su vida útil, reforzando el compromiso de permanencia de los socios en el sector del biogás y su apuesta por proyectos de largo plazo.
En un contexto marcado por la necesidad de reforzar la autonomía energética europea, el biometano se está consolidando como una solución estratégica al permitir la producción de energía renovable de forma local a partir de residuos agrícolas y urbanos. Este tipo de proyectos contribuyen no solo a la reducción de emisiones, sino también a disminuir la dependencia de fuentes externas y a fortalecer la resiliencia económica de los territorios.
En este sentido, la estrategia de B.Power se basa en el desarrollo de infraestructuras vinculadas al territorio, que permiten transformar un problema existente —la gestión de residuos orgánicos— en una oportunidad para generar energía renovable, fertilizantes orgánicos y actividad económica en el entorno rural.
Actualmente la empresa b.power cuenta con 24 trabajadores y prevé ampliar su estructura durante 2026, a medida que avancen los proyectos y entren en fase de construcción las primeras plantas. B.Power cuenta con una cartera de 17 proyectos en diferentes etapas de desarrollo situados en La Rioja, Aragón, Castilla y León, Navarra y la Comunidad Valenciana.


