La empresa B.POWER (Biogás Power Generation) ha defendido que los proyectos de plantas de biogás que promueve en La Rioja se están desarrollando conforme a la normativa vigente y ha reiterado su disposición al diálogo con colectivos vecinales, tras la información difundida recientemente sobre estos proyectos y la entrega de una carta por parte de plataformas que están en contra.
En una nota de prensa, la compañía ha señalado que tanto B.POWER como sus filiales B.Power Gen II SLU, B.Power Gen XI SLU y B.Power Gen XV SLU siguen «escrupulosamente los procedimientos administrativos y ambientales establecidos por las autoridades competentes» en cada fase de tramitación de las iniciativas.

La empresa ha precisado que dos integrantes de una plataforma acudieron a sus oficinas identificándose de una manera que, según la compañía, no se correspondía con su condición real, manifestando que su única intención era entregar un sobre. B.POWER afirma que la recepcionista ofreció ponerles en contacto con el responsable de la sociedad, una opción que fue rechazada, negándose a mantener cualquier comunicación adicional.
La empresa ha subrayado que es consciente de la sensibilidad social que generan este tipo de proyectos y ha manifestado su respeto por las opiniones expresadas por colectivos vecinales y por la ciudadanía, insistiendo en su voluntad de mantener un diálogo abierto, transparente y constructivo, siempre que se produzca desde el respeto mutuo.
En cuanto al contenido de las críticas, B.POWER sostiene que las plantas de biogás no son vertederos, sino instalaciones industriales reguladas destinadas a la gestión y valorización de residuos orgánicos, como estiércoles y otros biorresiduos, que actualmente se aplican en muchos casos directamente al suelo. Según la empresa, estos procesos permiten un mayor control sanitario y ambiental y reducen riesgos de contaminación de suelos y acuíferos.
Respecto a las advertencias sobre posibles riesgos para la salud, la compañía ha indicado que las plantas operan en circuitos cerrados, con emisiones reguladas y controladas, y que las concentraciones de gases se sitúan por debajo de los límites sanitarios legalmente establecidos.
B.POWER ha recordado que este tipo de instalaciones están ampliamente implantadas en Europa desde la década de 1980 y ha reiterado que continuará colaborando con las autoridades competentes y participando en los procesos de información y participación previstos en la normativa.


