Desde aquella cita contra el Marbella, la UD Logroñés se ha movido en las arenas movedizas de la Segunda Federación. Ha intentado pisar en firme, pero lo único que ha ido consiguiendo es hundirse cada día un poco más. Sobre todo el curso pasado. Tras aquella final por el ascenso, en un estadio lleno hasta la bandera que creía en la remontada -«cuando Las Gaunas juega, Las Gaunas gana»-, el primer equipo blanquirrojo no ha conseguido ponerse en pie.
Y mira que ha tenido intentos. Parecía que lo iba a conseguir tras aquel partido el curso pasado en Tudela ante el Tudelano. El equipo entonces de Flaño ganó aquella cita. Parecía que por fin había encontrado la rama a la que agarrarse para tirar hacia arriba y salir del fango. Por un momento, breve, la entidad volvió a sonreír. Hubo gestos de felicidad tras esa victoria en Tudela. Hasta que en Anguiano encontró una nueva charca en la que hundirse hasta el cuello.
Ya no levantaron cabeza. Asfixiados, concurrieron hace un año y pocas semanas más para ganar al Alavés B y al Teruel, ambos en casa, para meterse en la pelea por el campeonato. Sucedió todo lo contrario, empates a nada. Pisaron con fuerza sobre arenas movedizas y acabaron más embarrados todavía. El equipo se cayó. Un año y unas semanas después, con Quique García y Unai Mendia, las nuevas ramas a las que aferrarse, la UD Logroñés empieza a asomar la cabeza. Quiere ponerse de nuevo en pie.
El empate en Tudela, la goleada a la SDL, el triunfo muy convincente ante el Gernika cuando tocaba hacerlo… esta plantilla ha encontrado un motivo para creer de nuevo. Y así afronta la cita de este domingo a las cinco de la tarde en Las Gaunas ante el Real Unión. El mejor presupuesto del campeonato visita el estadio del segundo mejor presupuesto del Grupo 2. El líder, invicto fuera de casa, se mide al quinto clasificado que se encuentra a solo tres puntos del segundo, el Alavés B.
Los dos equipos que mejor fútbol practican actualmente en este grupo del norte miden sus fuerzas en una cita que recuerda a viejas rivalidades en las que esta entidad competía a gran altura. En su travesía por el desierto encuentra este oasis, en el que reponer fuerzas y volver a sentirse importante. Es, de nuevo, un partido para futbolistas, una cita por tanto para los aficionados. Porque cuando el fútbol cita a los futbolistas quiere decir que se vienen haciendo las cosas bien. Y estos dos equipos están funcionando muy bien. Y cuando eso pasa es por los jugadores. Al revés, las responsabilidades viajan en sentido contrario.
Así que este domingo pertenece a los jugadores, a todos esos que quieren rendir el máximo nivel para lograr los máximos objetivos. Los del Real Unión lo vienen demostrando casi durante todo el campeonato. Tras su descenso el curso pasado, los fronterizos, apoyados por el Aston Villa, quieren recuperar la división perdida, porque la categoría, este campeón de Copa difícilmente la puede perder. Estuvo cerca de abrir de nuevo el campeonato, cuando arrancó el año con tres malos resultados.
Pero ahora llegará a Las Gaunas con cinco triunfos seguidos, siendo el mejor equipo de todos. Ha ganado al Gernika, al Sestao, al Eibar B… en este salto definitivo hacia el título. Y se presenta en Logroño con la intención de celebrar su regularidad, sobre todo fuera de casa, en donde todavía no ha perdido encuentro alguno. Y de paso -y esto es muy de los futbolistas cuando todo sale bien- dejar constancia de que son los mejores.
Enfrente estará la UD Logroñés, enfangada desde hace tres años. Que quiere ponerse de pie, pisar por fin en firme, hacerlo si es posible con cierto estilo. Quiere darse un gustazo, desea reivindicarse como lo que hemos visto durante muchos momentos de la temporada aunque no ha sumado tantas victorias como debiera por esa falta de dominio de las áreas. El equipo más goleador asume un nuevo reto, ganar a ese equipo que se le escapó vivo por la falta de acierto en el partido de ida y que acabaron empatando los riojanos de penalti en el descuento. Se agarran a Marí, Rivero, Ismael Santana, Berto… para seguir demostrando que en su estadio este equipo es una apisonadora, aunque deberá idear un plan para la banda izquierda por las bajas por sanción de Camacho y Ania Morales.
Dos buenos equipos de Segunda Federación en dos grandes momentos se enfrentan con una sensación muy reconfortante para ambos: tienen mucho que ganar y nada que perder. Los visitantes porque ganar les dejaría en el descuento para celebrar el título de liga, y los locales porque por fin reciben a un equipo a priori superior que viene haciéndolo bien, y desde este punto de partida parece más sencillo seguir creciendo en confianza y resultados para ir preparando un nuevo playoff de ascenso. La UD Logroñés quiere fijar el nivel que puede dar como equipo un poco más alto y así encontrar nuevos apoyos bajo sus pies para ir saliendo de estas arenas movedizas.


