El Sindicato de Estudiantes había convocado para este viernes en Logroño una manifestación feminista en el marco de la celebración del 8M, Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Sin embargo, a la hora prevista -las doce del mediodía- y en el lugar indicado -la Paza del Ayuntamiento- había más periodistas y policías que manifestantes.
De hecho, quince minutos después de la hora en la que estaba previsto el inicio de la marcha, los responsables del Sindicato de Estudiantes ni siquiera habían hecho acto de presencia en el lugar reseñado y tal era el desconcierto, que agentes de la Policía Nacional se han acercado hasta donde se encontraban los medios de comunicación para preguntarles si ese era, en efecto, el lugar correcto de la convocatoria. Incluso han tenido que realizar una llamada para confirmarlo.
Finalmente, un reducido grupo de manifestantes (apenas una decena) han llegado a media hora más tarde de la hora indicada, en una jornada marcada por la lluvia en la capital riojana.
Esta baja participación en actividades relacionadas con el 8M puede entenderse como fiel reflejo de una cuestión sobre la que los expertos han alertado esta misma semana: el desapego de la juventud hacia el movimiento feminista. Según el último estudio publicado por Fad Juventud, solo cuatro de cada diez jóvenes españoles (un 38,4 por ciento) se identifican como feministas. Además, casi la mitad de ellos (49,2 por ciento) percibe el feminismo como una herramienta de manifestación política.
El nivel de identificación con el feminismo es el más bajo que se ha registrado desde 2021, cuando alcanzó su máximo histórico con un 49,9 por ciento: casi doce puntos más que los últimos datos.


