Las variaciones en los precios del aceite de oliva virgen extra no han seguido la tendencia esperada a comienzos de este año. Si bien las previsiones apuntaban a un encarecimiento de este producto después de una cosecha 2025 marcada por la bajada de producción, la realidad actualmente es dispar. Si la campaña comenzó con unos precios del aove convencional en origen en el entorno de los 5,5 euros, a día de hoy ronda los 4 euros, tal como refleja el Observatorio de Infaoliva.
Y es que el volumen de aceituna recogido no ha ido a la baja de manera generalizada en todas las zonas del país. En Andalucía, donde todavía no ha concluido la campaña, hay zonas donde la cosecha ha sido más amplia que el año anterior, mientras que en otros puntos ha habido menos aceituna. «Además, toda la zona de Cataluña y el entorno del Mediterráneo han tenido una cosecha medio alta, por lo que no se espera que los precios suban sino que se mantengan más o menos como están ahora», refleja Javier Allo, de la Almazara Riojana de Aldeanueva de Ebro.
En este tablero de juego, aún así, el mercado depende mucho de las especulaciones, por lo que este productor no se aventura a estimar cómo van a evolucionar las cotizaciones: «Hay que recordar que de Túnez entraron muchísimas toneladas de aceite a un precio irrisorio que provocaron una limitación de la venta de los aceites de calidad de España al pasar por el filtro del aceite tunecino, que se estaba vendiendo a unos 3,5 euros. Es decir, aquí no solo el clima determina el funcionamiento del mercado y una menor cosecha no implica siempre una subida de precios. Aquí entran en juego otros factores e intereses».
Allo es partidario de la idea de que las variaciones que pueda haber en los precios del aceite de oliva virgen extra serán «mínimas», ya que «todavía no hay un balance real del aceite que hay en el mercado porque aún no se ha concluido la campaña». Unas variaciones, sin embargo, que no se reflejan en esta almazara de Aldeanueva: «Procuramos que los precios se mantengan estables durante todo el año para evitar esas especulaciones. La factura de compra de aceituna la emitimos con el precio de campaña, que siempre es más elevado que durante el resto del año por regla general».
La Almazara Riojana concluyó una campaña adelantada el pasado 12 de diciembre con una merma de producción en torno la 30 por ciento respecto a la de 2024, si bien los rendimientos grasos han dejado un mejor sabor de boca con una media del 18 por ciento frente al 14 por ciento que se sacaron en la anterior. «La aceituna ha madurado mucho más gracias, por un lado, a ese adelantamiento de campaña, y también debido a la reducción de cosecha».


