Solo dos semanas después, el Adarraga repetirá lleno en el Campeonato de Parejas. Será este sábado, a partir de las 17:15 horas, para celebrar la novena jornada del campeonato y disfrutar de una fiesta riojana. El cartel se abrirá con la Serie B, donde Darío y Loza defenderán su liderato ante Rekalde y Erostarbe (sustituto de Bikuña). Posteriormente llegará el plato fuerte: Zabala y Martija se enfrentarán a Peio Etxebarria y Rezusta en la Serie A, categoría reina del torneo. Por tercera vez en esta edición, el Parejas repite en la capital riojana, que se vestirá con sus mejores galas para demostrar, en palabras del propio Zabala, «la esencia de lo que somos».
Durante el pasado mes de noviembre, el Gobierno de La Rioja suscribió un acuerdo con la Liga de Empresas de Pelota Mano, que devolvió la pelota profesional al Adarraga. Una decisión que se sumó al buen momento de la pelota riojana, con el debut de Carmelo Loza y sobre todo, el crecimiento de Javier Zabala. El najerino, finalista del pasado Cuatro y Medio, se ha metido por méritos propios en la cumbre del mundo pelotazale. Su figura genera simpatía en cualquier frontón y La Rioja, cada uno de sus partidos se convierte en una caldera. Casi dos mil personas acudirán a un ‘tardeo’ diferente, donde las pancartas, el goce y la fiesta se dan por descontadas.
Además de lo deportivo, a orillas del Ebro se vivirá todo un evento social. Cánticos, roblanveras, pancartas, jaleos, goce… todo lo necesario para disfrutar de un deporte tan autóctono. El que surgió en tierras riojanas, vascas y navarras, el nuestro. Tras casi cuatro años de ausencia, Logroño se acostumbra a disfrutar de un manjar que echaba de menos. Un regalo (tardío) de los Reyes Magos para decir adiós a la Navidad viviendo una atmósfera memorable.
Más allá del ambiente, lo deportivo también ilusiona, pues Javier Zabala y su compañero Julen Martija sueñan con el pase a las semifinales del torneo. El riojano y el navarro llegan al envite tras vencer en una épica batalla de 861 pelotazos a Elordi-Zabaleta (15-22), sumando así su cuarto punto en ocho jornadas. Javi cuajó un gran partido en el Club Deportivo de Bilbao, al mover a su rival, complementarse con Martija y a la hora de la verdad, definir los tantos. El de Nájera y el de Echevarri no son probablemente los más fuertes, pero sí de los que más compiten en una liguilla muy exigente.
Lejos de asumir un rol de favoritos, su objetivo primordial es seguir vivos en el torneo. Es decir, evitar los dos últimos puestos de eliminación directa y ganarse un hueco entre las plazas de playoff (tercero, cuarto, quinto o sexto puesto). Ahora mismo, Zabala y Martija son quintos (cuatro triunfos), empatados con otras seis parejas. Muy alejados de los líderes Laso-Albisu (siete puntos), se miden en el Adarraga a los colistas Peio Etxebarria-Rezusta, que suman solo un punto. Si la dupla riojano-navarra vence, dejaría ya virtualmente fuera a sus rivales. Una cita muy importante, crucial.

Ambos, además, vuelven a un escenario fetiche. Allí, ofrecieron un espectáculo memorable el pasado 27 de diciembre. Allí, Javi y Julen levantaron un encuentro que parecía imposible frente a Jaka e Iztueta (20-22). «Hoy ha ganado la gente, nos han levantado cuando ni yo pensaba que podíamos darle la vuelta», declaró Zabala en la ETB, tras casi 90 minutos de esfuerzo extenuante. Es un guion repetido a lo largo del torneo, partidos largos, pelotazos interminables (como los 133 del pasado domingo) y guerra de desgaste. Martija, muy regular desde el fondo, sostiene a un riojano que no da una pelota por perdida.
Ganen o pierdan, siempre están ahí y suman tantos. Su peor derrota fue un 22-13 en la primera jornada, ante Elordi-Zabaleta. 15 hicieron ante Artola e Imaz, 16 frente a Larrazabal-Mariezkurrena y 19 frente los líderes Laso y Albisu. La emoción está prácticamente asegurada en sus partidos, lo que levanta al público. Además de trabajo, a Zabala le gusta arriesgar. Así lo hizo en Eibar, con aquel magnífico saque esquinado y abierto que hizo las delicias del Astelena, desembocando en uno de los puntos del campeonato.

Foto: Fernando Díaz
En definitiva, hay motivos para soñar con Javier Zabala y el Adarraga lo sabe. A sus 28 años, el najerino se encuentra en un buen momento de madurez, preparado para cualquier reto. Como él mismo ha declarado repetidamente en la televisión pública vasca, sus manos está bien, su cabeza también y por tanto, se encuentra preparado para disfrutar llevado en volandas por una afición que le adora. A aprovecharlo.


