El Dicorpebal Logroño encaraba hace un par de jornadas la recta final de la primera vuelta con la idea de prolongar su buena racha al menos hasta la última jornada, ya que el sábado visita al Barcelona. Pero cuando menos lo esperaba se llevó un bofetón deportivo en Nava, donde le salió todo mal, también en ataque donde solo logró 17 goles.
«En una temporada hay partidos en los que te sale todo y otros en los que no te sale nada y ese fue el del otro día», admite el técnico de los riojanos, Miguel Ángel Velasco, que «salva» la defensa de su equipo pero asume que «hay que analizar en profundidad lo que pasó en ataque».
Su gran problema es que no ha tenido tiempo para hacerlo y que, además, continúa con las mismas dificultades que el domingo por una plantilla «corta» en la que solo hay una baja segura, la de Lombardi, y pero hay muchos jugadores «cansados y tocados».
Así las cosas, llega a Logroño el Huesca, en el último partido en Logroño del año y el equipo riojano sabe que su único objetivo es ganar para seguir encaminado a su objetivo de jugar en Europa la próxima campaña.
Algo que, según sus propios cálculos, pasaba por obtener 20 puntos en la primera vuelta, es decir, uno más de los que tiene ahora. Teniendo en cuenta que el sábado -con menos de dos días de descanso- visita al Barcelona, la «obligación» este jueves es clara para los de Velasco.
«Nada es fácil tal y como estamos, y tampoco le damos vueltas al calendario, es lo que hay, pero nos gustaría acabar al menos con una victoria en nuestra casa», ha indicado el preparador de los riojanos.


