El pasado viernes, durante la rueda de prensa previa al partido del pasado domingo en la Ciudad Deportiva del Real Zaragoza, Unai Mendia respiraba con algo de alivio al indicar que contaba -de nuevo- con todos los jugadores a sus disposición. Es decir, los 24 futbolistas estaban preparados para haber podido ser titulares en el importante duelo ante el Deportivo Aragón, el que debía suponer la segunda victoria seguida del curso o incidir en la situación de crisis en la que anda moviéndose este colectivo.
Pero a veces, en esto del fútbol, la situación exige confianza. Y tras las dudas del mes de noviembre, con muchas derrotas difícilmente justificables, con bajas, dudas, y hasta hablándose del futuro del técnico en el banquillo, pesar a tener todos los recursos posibles, Mendia, por primera vez en toda la temporada repetía once de una semana para la otra. Es decir, los mismo que fueron titulares contra el Gernika arrancaron el pasado domingo contra el filial maño.
¿Ha encontrado Unai Mendia su once de gala? El formado por Taliby en portería, defensa de cuatro con Val, Larrea, Cabetas y Camacho; dos hombres en el centro del campo: Carlos Benítez y Miguel Marí; línea de tres por delante con Ismael Santana, Manex Rezola y Anai Morales; y arriba, Lupu como referencia ofensiva. Esos comenzaron contra el Gernika y esos repitieron contra el Zaragoza B.

Hasta ahora, Mendia había cambiado constantemente su once inicial, posibilidad real que viene dada por la amplitud de su plantilla, en la que ningún jugador -salvo Bobadilla por lesión- puede mostrarse quejoso por no haber tenido su oportunidad. El único que no ha arrancado algún partido ha sido el lateral canterano Sergio Ocón. El resto ha tenido al menos, si no varias, oportunidades para iniciar en el once titular.
Y las victorias dan confianza, y sin duda la ausencia de lesiones permite repetir once, pero Unai Mendia parece haber encontrado un plan. Pese al desastroso primer tiempo ante el Basconia, para solucionar el asunto y no agravar aún más la crisis ante el Gernika puso a casi los mismos, solo con un único cambio: Urki Txoperena dejó la mediapunta en favor de Manex Rezola, cuya plaza en el extremo izquierdo fue ocupada por Anai Morales, decisivo durante las últimas semanas.
La portería es para Taliby, indiscutible desde que volvieron de su lesión, en una oportunidad que no aprovechó Alex Daza, que jugó contra el Beasain, el Amorebieta y el Tudelano. La parcela en la que más ha evolucionado Unai Mendia es en la defensiva. Quizás la zona del campo en donde más dudas y volantazos ha podido dar hasta ver el nivel real de sus futbolistas. Pesos pesados como Aitor Pascual y Andoni Ugarte han entrado y salido en el equipo pero sin rendir al nivel esperado. Tanto, que Val y Eder Larrea, que debutó en liga ante la Mutilvera, son los titulares indiscutibles en la parcela derecha de la defensa riojana. Cabetas es un fijo; y dependiendo de su salud, Camacho es el lateral izquierdo titular en el que también ha jugado Iñaki (Beasain, Tudelano, Utebo, y Sestao además del partido de Copa ante la Ponfe).
Benítez y Miguel Marí se ha adueñado del centro del campo, aunque ha variado en alguna ocasión para conformar un centro del campo más robusto con la presencia de Quique Rivero junto a Marí, situando a Benítez por delante, como contra el Tudelano, el Real Unión, el Ebro o como contra el Basconia. La línea de tres por delante varía de un partido para otro, aunque no es los dos últimos, con Santana, Rezola y Anai. Manex ha sido titular desde el primer día, no así Anai Moreales y mucho menos Ismael Santana, que se ha ganado cada minuto que está jugando siendo ahora mismo el futbolista más decisivo. Urki comenzó siendo titular y ha ido entrando y saliendo del once de forma errática, al igual que Otadui.
Lhery, otro de los extremos ha sido titular más como 9 que como jugador de banda por la lesión de Lupu o la bajas internacionales de Berto, así como la irregularidad de Joel Febas. Finalmente, al menos por ahora, una vez recuperado, Mendia parece haberse decantado por Lupu como 9, saliendo Berto desde el banquillo. Aunque ninguno, por el momento, acaba de encontrarse con el gol, al igual que Febas. Lupu ha sido titular las dos últimas jornadas, en las que Mendia ha repetido por primera vez en liga once titular.

Un hecho cada vez menos relevante. Porque con la posibilidad de hacer cinco cambios, los partidos ni los ganan los once titulares ni tampoco los pierden. Es más, como se vio ante el Basconia aquel once titular hizo una pésima segunda parte, resuelta, en parte, por los que salieron desde el banquillo. Hay encuentros ganados por los titulares, como en las goleadas ante el Utebo o Gernika, y remontadas que posibilitan los que salen desde el banquillo, como el domingo pasado ante el Deportivo Aragón o en Irún, o ante el Náxara o el Beasain.
Mendia apuesta por la profundidad de su plantilla que le da la posibilidad de hacer pequeños cambios dependiendo de los estados de forma, campos o rivales, pero en su peor momento en el banquillo riojano ha decidido repetir once y de momento le ha sentado bien al equipo, que ha resuelto, en parte, los malos resultados del mes de noviembre, aunque como el once de Mendia, en esto del fútbol todo puede cambiar de un día para otro.


