Bodegas Ontañón ha presentado su informe de vendimia 2025, un año marcado por la adversidad climatológica pero que, pese a las dificultades, ha dado como resultado una cosecha de extraordinaria calidad.
La Denominación de Origen Calificada Rioja vivió en 2025 uno de los ciclos más complejos de los últimos años. Tal como detalla el documento, la campaña estuvo condicionada por tormentas de granizo, una presión inusual de mildiu y varios episodios de calor extremo durante agosto.
El granizo, especialmente virulento en junio, obligó a retirar bayas dañadas de numerosas parcelas para evitar podredumbres, reduciendo de manera significativa la producción. Por su parte, la humedad primaveral favoreció el desarrollo del mildiu, lo que requirió intensificar tratamientos y labores de aireación.
A pesar de ello, las parcelas en altitud —como las que gestiona Ontañón en Quel y el entorno de Yerga— amortiguaron parte del impacto gracias a noches más frescas y una ventilación natural que redujo la presión de enfermedades.
La vendimia en Rioja para Ontañón se desarrolló entre el 5 y el 24 de septiembre y estuvo marcada por la ausencia de lluvias durante la recolección, lo que contribuyó a mantener una sanidad excelente en toda la uva .
Según la bodega, los grados alcohólicos fueron elevados —en torno a 14 grados—, con acideces medias y madurez fenólica completa. Las fermentaciones discurrieron sin incidencias y con extracciones de color y tanino muy intensas, permitiendo incluso maceraciones prolongadas para reforzar la estructura de los vinos.
Los tintos de Ontañón muestran ya una alta concentración, taninos maduros y un equilibrio que anticipa un gran potencial de envejecimiento. En nariz dominan las frutas rojas y negras maduras, junto a notas balsámicas y especiadas.
Viñedos singulares: añada sobresaliente para El Arca, La Pasada, La Bartola y El Pozo
La campaña 2025 se considera “excepcional” para estos pagos, gracias a una maduración lenta, noches frías y ausencia total de lluvias durante septiembre y octubre.
El Arca (garnacha centenaria) – Vendimiado el 3 de octubre
Con solo 1.440 kg cosechados, la uva mostró una madurez fenólica completa y un estado sanitario impecable. El vino presenta capa altísima, nariz explosiva de fruta roja y floral, y taninos dulces y sedosos.
La Pasada (tempranillo de altura) – Vendimiado el 16 de octubre
Situado al límite del cultivo en Yerga, el viñedo produjo un tempranillo de enorme concentración y elegancia, con taninos potentes pero pulidos y un perfil aromático dominado por frutos negros, violetas y regaliz.
La Bartola (garnacha de altitud) – Vendimiada el 19 de octubre
El carácter atlántico marcó esta añada, con una garnacha fresca, jugosa y de acidez vibrante. En nariz destaca la fruta roja y hierbas mediterráneas; en boca, la elegancia y suavidad tánica.
El Pozo (graciano) – Vendimiado el 15 de octubre
Con bayas pequeñas y gran carga fenólica, el graciano resultante presenta una de las expresiones más potentes y profundas de la bodega: color casi opaco, elevada acidez natural, fruta negra intensa y un marcado carácter mineral.
El Aniceto (tempranillo blanco) – Vendimiado el 15 de septiembre
Este viñedo dio lugar a uno de los blancos más destacados de Ontañón en los últimos años. El vino presenta una nariz muy compleja —cítricos, fruta de hueso, flores blancas— y una boca voluminosa con clara vocación de crianza.
Según las conclusiones generales, la Denominación registró una de las cosechas más cortas de los últimos años, con unos 225 millones de kilos, tras aplicar además restricciones de rendimiento por parte del Consejo Regulador.
Pese a ello, los vinos presentan altísima intensidad colorante, taninos maduros y finos, gran estructura y equilibrio y una excelente capacidad de envejecimiento. Ontañón resume la campaña como “una añada corta en cantidad pero de altísima calidad, llamada a producir vinos longevos y con fuerte personalidad”.


