El primer brindis del verano pide frescor, fruta, nervio, acidez y burbuja. Con este objetivo llama a la puerta la próxima cata popular de NueveCuatroVino edición verano, que ya ha agotado sus entradas. La cita será este viernes en el CCR con la participación de los blancos, rosados y espumosos de una decena de bodegas de Rioja. Una cita con la que dibujar un recorrido de aromas para los paladares por las diferentes zonas vitivinícolas de la denominación sin salir de un solo espacio.
Vivanco traerá el eco fresco de Briones, esa zona donde la influencia atlántica y la altitud ayudan a preservar la acidez de los vinos y a diseñar vinos de fruta limpia. En su universo caben viuras, tempranillos blancos, maturanas blancas y garnachas que miran tanto a la tradición como a una idea más contemporánea de Rioja de la mano del blanco y el rosé de lías finas. Y junto a estas referencias, las burbujas del Cuvée Inédita Reserva Extra Brut.
El viaje continúa de Rioja Alta a Rioja Oriental para aterrizar en el paisaje que nutre Ontañón: el de Quel, el de la Sierra de Yerga y el de una Rioja que reivindica sus orígenes y autenticidad. Aunque aquí entran en juego más territorios limítrofes de los que se nutre la bodega para crear vinos que fluyen entre la juventud y la madurez de la mano del tempranillo blanco, la viura y el verdejo, para dar vida a su clarete, a Kaori, a Quinto Pino 5.5 y a Contrebia.
Bodegas de La Marquesa-Valserrano, en Villabuena de Álava, pondrá sobre la mesa la elegancia de Rioja Alavesa propia de una firma familiar y centenaria donde la madera gana protagonismo con el blanco fermentado en barrica y el blanco gran reserva. Mientras, Bodegas Valdelana, desde Elciego, reivindicará sus orígenes con las diferentes referencias aptas para los paladares más incipientes y también más experimentados, desde el semidulce al blanco de Agnvs, pasando también por su rosado de tempranillo.

Foto: Fernando Díaz/RIOJAPRESS
También desde esta localidad alavesa llegará Pago de Larrea. Su Caecus Verderón, blanco fermentado en barrica, recuerda que la frescura no está reñida con la textura, ni la fruta blanca con los matices de crianza. Muriel Wines aporta con su blanco y su rosado la amplitud de un grupo nacido en Elciego y con mirada a lo internacional. Su diferencia está precisamente ahí: en combinar raíz local y visión global, tradición de Rioja Alavesa y lectura contemporánea de los gustos del consumidor.
En el otro extremo del relato, Depósito 70 llega desde Elvillar de Álava con una idea casi artesanal del vino como memoria compartida para mostrar la energía de su blanco joven. Por su parte, Bodegas Corral, desde Navarrete, marca la identidad de Rioja Alta más próxima a Logroño con el potencial de la maturana blanca de Los Corrales de Moncalvillo, así como con la garnacha blanca, la viura y el tempranillo blanco de sus referencias de Don Jacobo blanco y rosado.
Al resguardo de los meandros del río Ebro, Luis Sáenz pondrá el acento en El Cortijo, donde sus viñedos se asientan en laderas de monte y conservan el pulso de cepas vieja de viur para crear el blanco de Ana Sáenz, el de Finca Valdeguinea y la gama de Luis Sáenz con blanco y rosado. Continuando con ese cauce, Franco-Españolas marcará un nuevo alto en el camino, esta vez desde la propia capital riojana. Aquí la historia también convive con un repertorio variado de referencias: desde su Más Diamante a Talla de Diamante y Bordón Blanco.
Pero el vino esta vez no estará solo. A las burbujas de los espumosos se sumarán las de Mostea, un mosto con gas creado para esos paladares abiertos a la innovación, a las bebidas sin alcohol y a nuevas formas de consumo. En este caso el vidrio deja paso al aluminio para degustar el que es el primer mosto cien por cien natural con gas de España.
Esta nueva edición veraniega de NueveCuatroVino reivindica así un disfrute sin complejos donde la variedad, no solo de uvas sino de suelos, altitudes y territorios, marca el ritmo en los paladares.


