El deprimido fútbol riojano -sin representante alguno en ninguna de las tres primeras categorías del fútbol nacional- se viste de gala para recibir la visita de equipos que sí están logrando ocupar espacios relevantes dentro del balompié patrio. El Racing de Santander (líder de Segunda), el Eibar (un histórico también la Liga Hypermotion) y la Ponferradina (ahora en Primera Federación pero con intensa trayectoria en el fútbol profesional durante este siglo XXI) visitan este martes, miércoles y jueves, respectivamente, la región para enfrentarse a tres equipos riojanos.
La SD Logroñés recibirá al Racing este martes a partir de las 19:30 horas. Será el primer partido copero que albergue Las Gaunas durante esta semana. El segundo será el jueves, a las 20:00 horas, cuando concurran UD Logroñés y Ponferradina, dos viejos rivales que se han medido en la vieja Segunda B y también en Segunda División. Antes, el miércoles, el Náxara deberá salir de su localidad para poder jugar esta primera ronda de la Copa del Rey. En un ‘exilio’ obligado por las carencias técnicas de La Salera, los najerinos jugarán en el Luis de la Fuente de Haro ante el Eibar (20:00 horas).
Tres días de fútbol en la región al calor de una Copa del Rey que agita a las aficiones, pues les permite mirarse de frente, y tratarse de tú a tú, con entidades que en lo deportivo están por encima. Es el premio para esos seguidores que se manejan en las categorías semiprofesional, unas aficiones que esperan ser los protagonistas de esas sorpresas que durante un día pueden abrir algún que otro informativo. Es un premio que puede deparar mayores alegrías, en una segunda ronda que acercaría -si algún riojano logra pasar de ronda- la posibilidad real de traer un equipo de Primera División hasta La Rioja.
Martes: muchos cántabros en Las Gaunas
El primero en intentar ser protagonista será la SDL. Los blanquirrojos vuelven a la Copa del Rey como premio a una pasada temporada positiva con esa segunda posición en el Grupo 2 de Segunda Federación. En suerte le ha caído el Racing de Santander, que por distancia y nivel, garantiza una importante presencia de seguidores visitantes en las gradas de Las Gaunas. Los cántabros llegan en un gran momento, liderando la Segunda División. Tras el fiasco del curso pasado, el equipo parece haber encontrado la regularidad que el año pasado le privó de su vuelta a la élite muchos años después.
Llega a Logroño como el mejor equipo de Segunda, focalizado, a buen seguro, en completar el mejor trabajo posible para llegar al próximo partido liguero en las mejores condiciones. Para los equipos de Segunda, la Copa del Rey es siempre un marrón porque la mayoría sabe que no va a ganar este torneo y encima meten estos encuentros en un calendario tan duro como el de la Segunda División. Es la rendija por la que se quiere colar una SDL que llega en un buen momento. Tras dos victorias seguidas, los de Logroño tienen mucho que ganar y nada que perder, situación ideal para destruir lo que proponga el rival y ver si está la noche para dar la campanada y amargar el viaje de vuelta a los casi mil seguidores cántabros que se esperan en las gradas del municipal.
Miércoles: partido en el ‘exilio’
El hecho de recibir a clubes de la Liga de Fútbol Profesional obliga a cumplir ciertas normas que en muchos casos los clubes más modestos no consiguen atajar a tiempo. Es el caso del Náxara. Deberá jugar en el Luis de la Fuente de Haro, por tanto fuera de su casa, para medirse al Eibar. Es evidente que la Copa pierde encanto por una decisión que no solo afecta al conjunto najerino. Son varios los ejemplos que se van a dar en esta primera ronda de la Copa del Rey, la de clubes de Preferente, Tercera o Segunda Federación que se tienen que exiliar durante noventa minutos para jugar en unas instalaciones a la altura de este torneo. La Copa pierde encanto, sin duda. No es el mismo un Náxara-Eibar en La Salera, que en Haro. Social y deportivamente, el Náxara se está dejando cosas por el camino.
Pero la Copa es precisamente eso, la posibilidad de pasar una revisión federativa para conocer las fortalezas y las debilidades, y por mucho encanto que tenga La Salera -enclavada entre pinos y en medio del monte-, a nadie se le escapa que su actual estado es deficiente, y que los responsables municipales deberían meditar si ha llegado el momento -o no- de darle una lavada de cara a una instalación que no está preparada para albergar un partido de fútbol en la Copa del Rey. Esta cabecera de comarca no cuenta con instalaciones que sí tiene otra como Haro, domicilio najerino durante este próximo miércoles a partir de las 20:00 horas.
Jueves: un riojano muy copero con problemas en liga
Martes, miércoles… y jueves. Cierra esta intensa semana copera el club más copero de la región. La UD Logroñés es un clásico modesto del torneo del ‘KO’. Es la competición que más alegrías le ha deparado, al menos en este último lustro de sinsabores deportivos. Ya solo su concurso la temporada pasada precisa de un capítulo especial en la historia de este torneo, dejando por el camino a Eibar y Girona (en una noche inolvidable) y la cita ante el Athletic con un nuevo lleno en Las Gaunas.
Regresa a la Copa del Rey la UD Logroñés, torneo al que accedió como sexto mejor equipo del Grupo 2 de Segunda Federación. Un premio menor que se va a saborear este jueves. Otro año más que compite en la Copa el conjunto blanquirrojo, y otra vez que lo hará desde la decepción liguera. Tras un correcto inicio liguero, las dos últimas derrotas seguidas en liga ante rivales directos sitúa a los aficionados en la reflexión de que este torneo llega de nuevo en un mal momento, sabedores todos de que se juega el jueves y el domingo visita Las Gaunas el Utebo, líder del Grupo 2, puesto al que le gustaría aspirar a final de temporada al equipo de Mendia.
Surge al menos la duda de si conviene o no mirar de tú a tú a la Ponferradina o centrarse en el Utebo. Si algo ha demostrado este club a lo largo de su historia es que la Copa no se elige, tan solo se juega y cualquier cosa puede pasar. Luego volverá la liga, regresará por tanto la exigencia, la presión, la necesidad, la obligación… y ahí han pinchado muchas de las plantillas que se han creado, a pesar de que casi todas ellas han competido a gran altura en la Copa del Rey. Ya se sabe, es más fácil destruir el juego que crearlo, y en esto último la UD Logroñés no está sabiendo dar con la tecla adecuada. Por eso está teniendo éxito en la Copa del Rey.


