Agricultura

El pimiento riojano remonta la campaña con las nuevas floraciones

La primera y la segunda flor no pudieron ser, pero la tercera y cuarta han dado sus mejores frutos. La recolección del pimiento najerano bajo la IGP Pimiento Riojano avanza en los municipios adscritos a esta marca de calidad (Nájera, Tricio, Leiva y Villar de Torre) agradeciendo las noches frescas, pero sin temperaturas bajo cero, y los días secos para alargar una campaña que viene también mermada, pero con más kilos que la de 2024.

«Estamos cogiendo el mejor pimiento de la campaña», sentencia Jesús Martínez, de Conservas Marnal y presidente de la IGP. Y todo gracias a las nuevas floraciones que llegaron tras las tormentas de granizo que se llevaron por delante las primeras flores: «El 24 de junio nos cayó piedra y el 13 de julio, también. Las fincas se quedaron arrasadas y luego llegaron unos días en agosto con más de 40 grados que destrozaron los pocos pimientos buenos que quedaban en las plantas. Ha sido gracias a este buen tiempo de las últimas semanas que hemos conseguido sacar adelante esos pimientos de las puntas que en otras ocasiones no llegan a madurar y ser buenos. Retiramos todo lo malo y hemos conseguido tener un resultado muy bueno, pero si no hubiera sido por todos estos fenómenos hubiéramos conseguido una campaña excepcional. Al final las tormentas generan mucho estrés en la planta y aunque no le haya tocado la piedra luego la planta arroja el fruto y empieza a sacar muchas flores».

Una situación que ha derivado en un mayor esfuerzo en campo y mayores gastos en tratamientos cicatrizantes. «También hemos tenido que aportar muchos nutrientes a la planta para que las fincas podrían traer estos pimientos, pero al final ha merecido la pena». Por si fuera poco, el aclareo de esos pimientos dañados que ya no servían para la venta ha supuesto un trabajo extra para los productores.

Un esfuerzo, sin embargo, que ha tenido su recompensa, «al menos para seguir manteniendo a los clientes». La producción, eso sí, se ha visto mermada casi en un 50 por ciento respecto a una campaña normal, si bien la de 2024 fue todavía más escasa. En este sentido, Martínez recuerda cómo un 21 de septiembre de 2024 una intensa dana en Nájera le dejó a cero sus fincas. Una cosecha, tal como definió entonces, que fue «la menos rentable» que había vivido, y es que recogió menos de la mitad de la producción que recogió en 2023.

«Para estas fechas ya llevo más pimientos hechos que el año pasado y aún nos quedan al menos las dos semanas de octubre para seguir recogiendo, desde que empezáramos la campaña a mediados de agosto con los primeros trabajadores. Al menos vamos a estar cogiendo pimientos hasta que hiele porque con todo el dinero que hemos dejado en las plantas hay que aprovechar que no dan hielos en los próximos quince días», apunta.

Si bien es cierto que el pimiento que se está recogiendo es de menor tamaño y algo más verde que el año pasado y es que, pese a los buenos días, las plantas han ido más tardías y cada vez las noches son más largas, lo que deja pimientos con una parte roja pero por la otra cara está más verde. «Algo que no influye en nada en la calidad porque el pimiento está ya hecho, en su nivel óptimo de maduración. Además, el hecho de que sea un pimiento más pequeño nos supone mayor mano de obra para manipularlo, pero a su vez es más apreciado por el cliente porque es más fino. Se parece al pimiento de cristal pero con un sabor mucho más potenciado que es el del pimiento najerano», destaca el presidente de la IGP.

Un pimiento exquisito que también va con unos precios más elevados a consecuencia de ese incremento de los costes de los tratamientos, aunque su demanda se mantiene intacta pese a ello. «Con el pimiento que voy denegando este año a quienes no son clientes por la escasez que tenemos tendría al menos para cubrir dos cosechas. Y eso que he subido la producción en finca en un 40 por ciento», refleja Martínez

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