Pudo ser peor. Y se observa echando un vistazo a la confección de los calendarios tanto de la Liga F, en donde compite el DUX Logroño, como en el Grupo 2 de Segunda Federación, en donde lo hacen la UD Logroñés y la SD Logroñés. Todos ellos comparten al menos una circunstancia, que Las Gaunas es su sede y por tanto donde juegan como locales. Y con la llegada de la Copa del Rey y de la Reina, en donde también van a jugar estos tres equipos, Las Gaunas deberá superar el primer gran examen de la temporada, después de un mes de septiembre intenso para la hierba del municipal.
Pudo ser peor porque -no conviene creer en este punto en el azar- justo cuando llega la Copa del Rey y de la Reina, el DUX Logroño o para su competición o juega fuera de casa. Así, pisará el césped de Las Gaunas el próximo 18 octubre para jugar en liga la jornada número 8 ante el Espanyol y no volverá a jugar en su estadio hasta el próximo 9 de noviembre para recibir la visita ante el Atlético de Madrid. Además, el césped de Las Gaunas se verá aliviado en parte porque la ronda de la Copa de la Reina la jugará el DUX Logroño en Barcelona ante el Europa entre el 4 y el 6 de noviembre.
Así, en Las Gaunas se van a jugar durante este mes de intensa competición nueve partidos. Dos ya se han superado, tanto el partido de liga de la SDL ante el Gernika (1-1) como del DUX ante el Granda (1-1). El próximo fin de semana jugará la UD Logroñés ante el Beasain -el domingo a partir de las 18:00 horas-. El 18 de octubre será el turno para el DUX-Espanyol y al día siguiente para el SDL-Alfaro. Dos partidos más antes de que se inicie la semana más intensa de partidos en lo que va de temporada.

La UD Logroñés podrá elegir si juega ante el Tudelano el sábado 25 de octubre o lo hace ese domingo, sabiendo que su partido de Copa del Rey se deberá ir sí o sí al jueves 30 de noviembre porque el SDL-Racing de Santander se debe jugar el martes 28 de octubre porque el conjunto cántabro, de Segunda División, juega en liga el viernes (ante la Real Sociedad B), 31 de octubre en El Sardinero, y debe tener los días de descanso que marca la norma.
La duda del Náxara
De esta manera, el césped de Las Gaunas deberá soportar cuatro encuentros en una semana, que pueden ser cinco si finalmente ocurre lo que nadie quiere que pase, al margen de la Real Federación Española de Fútbol, que es la quien que decide. Si finalmente el partido del Náxara ante el Eibar de Copa del Rey no se puede disputar en La Salera (por cuestiones audiovisuales), Las Gaunas podría convertirse en sede de este encuentro –el Náxara ha solicitado jugar en Logroño-. En ese caso, se jugarían tres partidos en tres días, de forma consecutiva, lo que sin duda sería un hecho inusual que podría afectar gravemente al césped de Las Gaunas, que deberá estar en las mejores condiciones posibles para acoger también la cita de la UD Logroñés ante el Utebo, que ahora mismo ocupan los dos primeros puestos de la tabla con los mismos puntos en Segunda Federación.
Así que al margen de los resultados que logren los tres o cuatro equipos riojanos que van a jugar (o pueden jugar) sus partidos en Logroño, el verdadero examen lo va a tener que pasar el césped de Las Gaunas. De momento, la condiciones meteorológicas están siendo positivas para el buen cuidado de la superficie vegetal. Sin heladas, con horas de sol, y poca lluvia, octubre ha comenzado con buen tiempo, pero todavía quedan muchos días para saber qué tiempo hará a partir del 15 de octubre. A partir de entonces, en solo quince días Las Gaunas acogerá seis citas deportivas que pueden ser siete si finalmente el Náxara tiene que hacer las maletas y jugar en la capital.
Apuesta arriesgada
El Ayuntamiento de Logroño, bajo el paraguas de Logroño Deporte, y tras encargar un informe técnico sobre el uso de Las Gaunas, tomó la decisión de mantener el statu quo, y permitir que tres equipos de Logroño jueguen toda la temporada en Las Gaunas, en un caso único en el fútbol europeo. Para ello se ha incrementado el gasto y la inversión en el mantenimiento de la superficie vegetal. Al no clasificarse el Alberite para esta primera eliminatoria de la Copa del Rey, la situación no ha terminado de complicarse como podía haber ocurrido, porque iba a ser del todo imposible que el Alberite jugara en el Sáez Andollo ante un equipo de Primera División, que hubiera acabado jugando en Las Gaunas. Por lo que el Náxara se hubiera quedado sin plan B o plan C para jugar ante el Eibar de Segunda con televisión en directo.

Se ha incrementado el gasto y la inversión en el mantenimiento de Las Gaunas. Y de momento el estado del césped es bueno, incluso perfecto teniendo en cuenta cómo estaba durante estas últimas temporadas. Llega ahora el primer pico importante de un uso excesivo del campo, que puede repetirse en diciembre si a los cuatro equipos riojanos que compiten en la Copa del Rey y de la Reina les da por superar a sus próximos rivales. Entonces, la llegada de la élite del fútbol nacional a Logroño situará a la región en el mapa de un caso único en el mundo.
Cada club por jugar sus partidos en Las Gaunas como local paga, tal y como se explicó el pasado 27 de junio, 2.413 euros (sin IVA). Un fijo que varía en relación al número de gradas que decida abrir cada uno de los equipos. La UD Logroñés es el único que abre todo el estadio, y ha coincido en el calendario que sea el único que va a jugar en liga sus partidos sin coincidir con ninguno de los otros dos usuarios, que abren o solo la General o ésta y el Fondo Norte.
Sobre la economía de estas tres entidades deportivas se sitúa una espada de Damocles para nada menor. En caso de que el césped se deteriore en exceso, y no se logre recuperar, y llegue el invierno y su estado sea malo, el Ayuntamiento ya tiene un presupuesto (133.320 euros) encima de la mesa para cambiar el césped a mitad de temporada (durante el parón navideño). El objetivo es garantizar el mejor césped durante toda la temporada, por cuestiones de salud de los deportistas y también por imagen de ciudad.
De darse esta situación, Logroño Deporte incrementaría el precio diario por alquilar su instalación para jugar partidos de fútbol, circunstancia que «ya conocen los clubes y que han aceptado en caso de tener que producirse», explicó el pasado verano Francisco Iglesias, concejal de Deportes.


