Gastronomía

Entre la luz y el sabor: el ‘nuevo’ Entretapas 941 brilla en la calle Laurel

FOTO: Fernando Díaz

Pasear por la calle Laurel siempre es un ejercicio de tentación. El bullicio, el chisporroteo de las planchas y los aromas de siempre, amén de los encuentros a cada dos pasos, se mezclan en cada esquina. Hay tantas barras que cuesta decidir en cuál detenerse, hasta que una luz nueva atrapa tu mirada. Entre fachadas veteranas, el Entretapas 941 brilla con una claridad renovada.

El Entretapas 941 fue durante años un bar de madera oscura con aire de tasca tradicional y carácter propio. Ahora se abre paso entre la multitud con paredes blancas y una luz que ilumina hasta el más mínimo detalle.

FOTO: Fernando Díaz

Y esa transformación no es casual: es el reflejo de una Laurel que está cambiando y que ahora mira en los nuevos tiempos sin perder su esencia de siempre. «Claro que el bar de antes tenía su encanto, pero esta calle se ha transformado y hay que adaptarse. Ahora todo es más luminoso, más instagrameable, como dice la gente», explica María con una sonrisa.

Tras haber viajado y vivido por medio mundo, María Méndez regresó a su tierra con una idea fija: montar su propio bar. Y qué mejor forma de hacerlo que en la calle gastronómica más reconocida aquí y fuera de nuestras fronteras. Reconoce que no es lo mismo arrancar de cero que dar continuidad a algo que ya estaba instaurado. Sin embargo, aquí lleva seis años sosteniendo el pulso de un local que ahora se renueva para seguir brillando.

La reforma del espacio ha traído consigo una carta renovada en la que conviven los pinchos de siempre con propuestas más elaboradas. «Mantenemos clásicos como el foie con compota de manzana o el solomillo con piña, que siguen siendo los favoritos. Pero ahora hemos sumado creaciones como el brioche de rabo de ternera o la mantequilla trufada con anchoa del Cantábrico que tienen mucho tirón», cuenta María.

FOTO: Fernando Díaz

El cambio de La Laurel se refleja también en la dinámica del bar. Ya no se trata solo de ir de pincho en pincho. «Antes la gente venía, tomaba un champiñón o una orejita y seguía. Ahora muchos quieren sentarse, cenar, compartir raciones… y nos hemos adaptado». Por eso, en la carta del Entretapas 941 hay desde el tradicional embuchado y las patatas Diavolo hasta carpaccio de pulpo, carpaccio de manitas de cerdo, chuletillas, zamburiñas o tablas de quesos. «Son platos que antes no se veían en La Laurel y que ahora la gente pide cada vez más».

María lo tiene claro: el reto es seducir no solo a turistas, sino también a logroñeses. «Es curioso, los de Logroño quieren mantener la esencia de lo de siempre, pero en seis años muchos no habían entrado nunca. Desde la reforma estamos viendo más gente local y eso me gusta, porque yo quiero que los logroñeses disfruten aquí tanto o más que los de fuera. Este es nuestro propósito».

FOTO: Fernando Díaz

La nueva barra, clara y brillante, es un imán que te atrapa. Tras ella se despliega un mosaico de pinchos canseros con el mismo buen lustre que la decoración recién estrenada. Pimientos del padrón, calamares o cachopo casero conviven con elaboraciones más sofisticadas. «Queremos que cualquiera encuentre su sitio, desde quien busca un bocado sencillo hasta quien quiere probar algo diferente». Y por si esto fuera poco, dentro de poco pondrán a disposición de los clientes un menú del día. «Porque sí. En La Laurel también puedes comer y cenar sentado».

Además, en Entretapas 941 podrás encontrar postres caseros —un guiño poco habitual en la Laurel— y atención especial para celíacos. «Los calamares los hacemos con harina especial y la gente se va feliz».

FOTO: Fernando Díaz

Lo cierto es que, tras la reforma, Entretapas 941 se siente más vivo que nunca. Un lugar con claridad, con luz, con platos que brillan. Un bar que mira al futuro sin renunciar a lo de siempre: un pincho bien hecho, un vino en buena compañía y la certeza de que, en La Laurel, cada barra cuenta su propia historia.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top