Debería ser patrimonio gastronómico y cultural de todos los riojanos. Porque hay que ser muy riojano para no cambiarle la cara a un antebrazo de pan bien repleto de sardinas en conserva bañadas en el mejor aceite con guindillas verdes como mejores compañeras de viaje al estómago del necesitado pelotazale.

Esto te lo ‘descubre’ un ‘influencer’ culinario y lo revienta en redes sociales que se llenarían de comentarios exagerados a favor o en contra de semejante bocadillo riojano que no se ve tanto por otros lares. La Dama del Frontón Adarraga es un modesto bocadillo de sardina con guindilla que levanta a un muerto festero. Le regula el ‘ph’ en cuestión de minutos para así poder seguir adelante con la agenda matea.

Y el mejor bocadillo mateo está en las mejores manos. El ambigú del Frontón Adarraga ha cambiado de manos. Ahí queda el maravilloso trabajo que durante muchas ferias ha hecho Lourdes Espiga y su familia. Ellos son los responsables de tener ahora mismo un bocadillo tan icónico, tan festivo. Que seguirá en las mejores manos, porque Pámpano se ha hecho cargo de la gerencia de este espacio que no solo da servicio durante los partidos de pelota, también garantiza fantásticos vermuts a los vecinos de El Campillo como a los visitantes esporádicos que acuden los domingos al mercadillo que recorre la vía que conecta Las Norias con el Mundial 82.
Bien alimentados
«Teníamos claro que con este bocadillo no se juega. La mejor sardina, la mejor guindilla…». Luismi está satisfecho con el bocadillo de sardina con guindillas que se va a poder comer durante la Feria de Pelota. Pero habrá más cosas. El de tortilla de patata, el de jamón… No será necesario llevar merienda. En el ambigú del frontón habrá todo lo que se necesita para tener una tarde matea a la altura.

En la barra se presentarán pinchos y bocatitas para quien decida solo picar algo antes de una cena familiar o con amigos, y para los pelotazales más intensos, esos que se quedan hasta última hora, la nueva gerencia ha creado cazuelitas para aliviar el hambre. De callos, de patitas… de todo lo rico que se puede hacer en una cocina. «Y eso que todavía no estamos al 100% porque aunque hemos podido acabar la reforma a tiempo hay cuestiones de cocina que aún no hemos podido completar», explica Luismi. «Aunque con lo que tenemos podremos dar el mejor servicio, como se ha hecho aquí siempre».
Más propuestas tras las fiestas
Y El Campillo tendrá a partir de ahora otra referencia gastronómica. «A ver, sabemos que aquí, entre semana, pues poco ambiente, pero los fines de semana, a partir del jueves, tendremos una amplia propuesta con raciones, tapas, pinchos…», indica Luismi, que afronta su primera Feria de Pelota como responsable de este ambigú tan relevante durante las fiestas de San Mateo.


