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La nueva UD Logroñés de Quique García y Unai Mendía

«No vais a ver cosas raras. En principio llegarán a Logroño fichajes que no resultarán para nada estridentes». Es lo que advertía en junio una fuente que conoce bastante bien a Quique García, nuevo director deportivo de la UD Logroñés, que este martes parecía haberse liberado un poco de su teléfono móvil tras cerrar la plantilla con dos incorporaciones (dos nuevos sub-23) de última hora -Anai Morales (una de las perlas de Tajonar) e Ismael Santana (Valencia)- para acabar así por doblar los extremos blanquirrojos, que hasta el lunes eran coto de Yanis Lhery (Alcorcón) y Otadui (Real Sociedad), los otros dos sub-23 incorporados durante este verano.

A cierre del mercado de fichajes, la nueva UD Logroñés de Quique García y Unai Mendía está compuesta actualmente por 24 jugadores que trabajan en la consecución del ascenso a Primera Federación. Veinte de ellos, seguro, ya forman parte del primer equipo. El resto, seis canteranos que tendrán diferentes roles en el primer equipo, desde Tejada como tercer portero y que jugará con el Promesas al igual que el delantero David González, hasta Manex Rezola, Ocón o Eder Larrea que tienen opciones incluso de iniciar el curso en el once titular, pasando por Latif que se ha ganado una oportunidad durante una pretemporada en la que ha crecido exponencialmente, muy del gusto de Unai Mendía.

Veinte futbolistas del primer equipo, para un total de quince fichajes, tres renovaciones -contando la de Lupu-, y dos jugadores con contrato en vigor del curso pasado (Ugarte y Bobadilla). Así es la nueva plantilla que de momento ya ha permitido 3.000 renovaciones de carnets de abonados -dato actualizado por el club la semana pasada-, cifra que ha mitigado en parte el temor real existente en las altas esferas a que hubiera una sangría importante de apoyo social tras el sonoro fracaso del curso pasado. El estilo cercano del nuevo director deportivo y la propuesta de Unai Mendía parecen haber calmado las críticas, a la espera, claro, de que la pelota dicte sentencia.

Quique García ha logrado, hasta que el balón comience a rodar de nuevo, que la afición recupere, en parte, la confianza en un proyecto que está viviendo temporadas complicadas por culpa de los malos resultados. La afición parece haber entendido que las cosas se están haciendo con sentido común a la espera de que la Segunda Federación pase sus habituales facturas. La UD Logroñés arranca un nuevo proyecto, con un nuevo director deportivo, con un nuevo entrenador que viene con un ascenso debajo del brazo y que forma parte de una nueva escuela que está logrando éxitos haya por donde se irriga, y con una estrategia clara: dar continuidad en Logroño al buen trabajo que ambos hicieron en el Teruel pese a la dificultades que se encontraron por el camino en Pinilla.

Taliby, Cabetas, Febas y Marí, cuatro de los cinco que han llegado desde Teruel.

Así que la primera duda quedó resuelta a toda velocidad: ¿comenzará la UD Logroñés un nuevo proyecto desde cero? Sí. Quince fichajes y solo tres renovaciones así lo demuestran. Pero no. Porque Quique García ha actuado con habilidad. Cinco jugadores del Teruel (Taliby, José Val, Cabetas, Miguel Marí y Joel Febas) han estado desde el primer día en la Ciudad Deportiva para ir poniendo las bases de un equipo que por tanto no parte tan de cero como otros rivales con el mismo objetivo en este Grupo 2. Además, Iñaki, Ugarte y Bobadilla deberían ser piezas clave para explicarles a los pesos pesados del Teruel la idiosincrasia de la UD Logroñés y lo mucho que pesa -para lo bueno y para lo malo- esta camiseta en Segunda Federación y cómo puede ser el ambiente de Las Gaunas -para lo bueno y para lo malo- desde el primer día.

Por eso precisamente están en Logroño Quique García y Unai Mendía. Porque los dos quieren dar un paso adelante en sus respectivas trayectorias. Y saben que en Logroño, en la UD Logroñés, con Las Gaunas, con la Ciudad Deportiva, con más de tres mil abonados, con un presupuesto prometido y cumplido, con una estabilidad económica iban a poder hacer movimientos en esta categoría al alcance de no muchos equipos. Como Quique Rivero, como Aitor Pascual, como Urki Txoperena… veteranos de la Segunda B que deben aportar en las buenas y en las malas; o movimientos esenciales para aumentar la calidad y la competitividad en cesiones importantes para la entidad como las de Yanis Lhery (Alcorcón), Anai Morales (Osasuna), Berto Rosas (Andorra) o Ismael Santana (Valencia) que al mismo tiempo abren colaboraciones directas con grandes clubes que van conociendo las condiciones inmejorables en las que sus jugadores cedidos pueden trabajar día a día en su proceso de formación.

Yanis Lhery y Lupu, dos de las referencias ofensivas. FOTO: UD Logroñés.

Máxima versatilidad y polivalencia

El concepto está claro, tanto como la idea de juego. El equipo buscará siempre y en todo momento la portería contraria en un 4-3-3 de manual. En principio se va a especular poco. Y Quique García y Unai Mendía han confeccionado un equipo versátil que puede jugar a lo mismo pero con diferentes soluciones para condimentar un mismo plato con diferentes especias, así se buscará adaptarse a las diversas necesidades y escenarios que presenta el diverso Grupo 2 de Segunda Federación.

La columna vertebral será la del Teruel, aunque a priori mejorada. Aunque esto último y tan importante dependerá del rendimiento individual de cada futbolista. Si Lupu o Berto Rosas aciertan, gran parte del camino estará bien andado. Y para ello les han puesto a su alrededor asistentes de toda forma y condición, una línea de 3/4 polivalente y variada. Gente de ataque vertical, creativa, que se asocia, como Benítez, Urki, Febas, Otadui o Anai Morales, pasando por velocistas encaradores como Yanis Lhery o Ismael Santana. Sin olvidar la cada vez más importante presencia de laterales profundos, con capacidad para poner balones como Camacho, Iñaki o Aitor Pascual.

Eder Larrea y Manex Rezola cargan con el peso de la representación canterana en el primer equipo.

Un equipo joven y polivalente. Val es lateral, pero puede jugar como central derecho o incluso como mediocentro defensivo, Otadui puede ir por fuera y también por dentro, Febas puede ser 9 pero también extremo; Anai Morales sale por fuera pero va hacia dentro, Rosas remata en el área pero puede empezar de extremo, Rezola es un volante que se aplica pegado a la cal, Benítez es un 6 y un 8; Urki es un 10 pero puede ser un 11 en banda izquierda… una plantilla no exenta de especialistas. Lo son los centrales, los laterales, Rivero y Marí, y por supuesto Lupu, del que esperan esos remates certeros que den los puntos necesarios para cumplir los objetivos marcados.

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