La Rioja acumula muchos años con una natalidad en caída, aunque ocasionalmente experimenta un repunte, como ocurriera en 2019 o en este primer semestre de 2025. A esto hay que sumarle que la edad media de las madres primerizas aumenta cada año, se acerca más a los cuarenta y se aleja de los treinta.
Sergio Andrés Cabello, doctor en Ciencias Políticas y Sociología, explica que «este es un fenómeno que se viene produciendo desde mediados de los años 70. Al final, la mujer termina incorporando otros roles en su vida, se empodera, gana independencia y sale al mercado laboral, esto hace que la maternidad se retrase».
Además del rol de la mujer, también cambia el concepto que se tiene de la maternidad: «Hace muchos años, los hijos venían cuando fuese y cuántos fuesen; actualmente, se trata de una cuestión planificada, está la decisión de tenerlos o no y de cuándo tenerlos», señala.
A esto añade que la «estabilidad laboral» es uno de los factores determinantes a la hora de plantearse la maternidad. «Si la gente no cuenta con los factores de estabilidad necesarios para tener hijos, no los tiene. Tenemos una situación económica, de precariedad laboral y dificultad para encontrar una vivienda que no permite que la gente tenga hijos». También hay otros factores que influyen en este asunto: «La formación de las personas se amplía, cada vez se exige más preparación; no hay trabajo para todos y nuestro sistema de valores determina que antes de todo este proceso vas a querer un tiempo para ti».
Todos ellos son parte intrínseca de la sociedad riojana, se llevan dando desde hace 50 años y «son los que determinarán que puedas tener más o menos hijos; es una cuestión estructural, no veo un cambio a corto o medio plazo; los escenarios demográficos están marcados por estos hechos».
El efecto en el envejecimiento de la población también se debe tener en cuenta, ya que «cada vez tenemos una sociedad más envejecida, cuenta con una pirámide de población con más personas en la parte alta que en la base. La ‘tasa de remplazo’ debería de estar en 2,1, pero actualmente está en 1,1».
La capacidad y el deseo de tener hijos son clave: «Hoy en día hay quienes no quieren tener hijos y quienes sí quieren; también existe el concepto ‘hijos de calidad’, es decir, tener la cantidad de hijos que tu trabajo y tiempo te permitan cuidar y pasar tiempo con ellos. Cambia el concepto que se tiene de la maternidad».
Madres de entre 30 y 40
Efectivamente, actualmente se tienen hijos cada vez más tarde, pero es lo que la sociedad ha normalizado, incluso institucionalizado. «Hoy en día no llama la atención ver a una madre de entre 30 o 40 años, incluso cuando rozan los 40; lo que sorprende de verdad es una madre de entre 25 y 30 años. Socialmente, en nuestro sistema está interiorizado que tienes hijos cuando puedes tenerlos, no cuando quieres».
Por ello, se ha notado un repunte de las técnicas de reproducción asistida, pero no se han obtenido datos de que esto sea un motivo para retrasar la maternidad: «Generalmente, aunque no discuto que haya casos, la gente acude a estos servicios es porque no pueden tener hijos, por una necesidad; no como una opción para tener hijos más tarde».
¿Esto cambiaría mucho si se diesen unas mejores condiciones? El doctor en Ciencias Políticas y Sociología lo tiene claro: «No tengo una bola de cristal, pero tengo muy claro que con unas mejores condiciones socioeconómicas bajarían un poco la edad de las madres primerizas y tendrían más hijos, pero no mucho más. Es decir, si ahora se tiene un hijo con 32 años, se bajaría a los 29 y entonces tal vez tendrían dos, pero no surgiría un cambio drástico».


