Mentes Abiertas

Cuidar a quienes cuidan: “Queremos que los sanitarios vuelvan a recuperar la ilusión”

Escuchar, acompañar, empatizar y también cuidarse. Con estas premisas nace en La Rioja el programa ‘Aspectos Psicológicos en la Relación de Ayuda en el Contexto Sanitario’, una formación pionera destinada a médicos internos residentes. Una iniciativa que pretende dotar a los futuros profesionales de la salud de herramientas emocionales, comunicativas y de autocuidado para ofrecer una atención más eficaz y humana a los pacientes y sus familias.

El proyecto se enmarca en la cuarta Estrategia de Salud Mental de La Rioja (2021–2025), en su línea de promoción y salud mental en el ámbito laboral, y responde a una necesidad cada vez más reconocida tras el impacto emocional que dejó la pandemia. En este nuevo episodio del podcast Mentes Abiertas (disponible en Ivoox, Spotify y Apple Podcast) hablamos con el doctor Carlos Piserra, subdirector general de estrategia de salud mental y emocional de la Rioja y Pilar Calvo, presidenta del Colegio Oficial de Psicología de la Rioja.

Un programa que comenzó a dibujarse tras la situación de desgaste extremo que vivió el personal sanitario tras la pandemia. Un escenario que evidenció lo que muchos intuían: cuidar a quienes cuidan no podía seguir siendo una frase bonita, debía convertirse en una prioridad institucional.

«La medicina no es solo técnica. Hay otra parte, la que ocurre cuando un médico se sienta frente a un paciente y tiene que transmitirle algo difícil. Esa parte se puede aprender, se debe entrenar», señala Carlos Piserra.

El programa no se queda en lo teórico. Las sesiones están planteadas como un proceso activo y vivencial en el que los residentes no solo aprenden, sino que practican. Desarrollan una simulación diseñada para entrenar la empatía, la escucha activa, el lenguaje no verbal. Hablan, se equivocan, reformulan. En definitiva, «aprenden a enfrentarse emocionalmente a las situaciones más complejas: comunicar diagnósticos duros, gestionar el estrés del entorno, responder a conductas difíciles o incluso saber cuándo pedir ayuda».

Porque hay muchas situaciones que no se estudian o abordan durante los años de carrera, por eso «aquí nos centramos en cómo decir, no solo en qué decir. Porque una mala noticia comunicada sin sensibilidad puede hundir, mientras que con empatía puede ser un acto de humanidad», explica Calvo.

Los módulos de formación tocan todos los pilares fundamentales: comunicación efectiva, regulación emocional, trabajo en equipo, gestión de la crítica y autocuidado. Y lo hacen bajo una premisa clara: «No se trata de suprimir emociones, sino de entenderlas».

Pilar reconoce que «no se trata de reprimir emociones, sino de saber cuándo y cómo actuar para que no te bloqueen, no te desgasten ni inhabiliten. Para esta psicóloga regular las emociones no es sinónimo de enfriar, sino de sostener. De estar presente sin romperse.

Y los resultado no están tardando en llegar. Muchos residentes y sanitarios, tras asistir a las sesiones, se están acercando para pedir ayuda psicológica. «Algunos lo están haciendo por primera vez en su vida, algo que nos sorprende. Había quienes estaban agotados, con ansiedad, pero no lo habían verbalizado hasta entonces». Tras la intervención, «algunos nos dijeron: ‘Me siento como antes, siento que he recuperado mi energía’», recuerda Calvo.

Ese está siendo uno de los grandes logros para los impulsores. “Queríamos ofrecer apoyo antes de que llegaran al límite. Y está funcionando», añade Piserra. “Lo que más temíamos era que no quisieran participar, por esa resistencia clásica del sanitario a pedir ayuda. Pero ha sido justo al revés».

La experiencia está siendo tan positiva que ya se estudia replicarla en otros colectivos. La educación es el siguiente objetivo natural. Profesores, educadores sociales, personal que trabaja con menores o mayores… «Todos ellos comparten una constante: cuidan a otros, muchas veces sin espacio para cuidarse a sí mismos». Porque «las emociones están en todo, y si no las gestionas bien, tarde o temprano te pasan factura», destaca Calvo.

El reto que queda por delante

El gran desafío ahora es más bien estructural: «Faltan profesionales de la salud mental que puedan sostener la expansión de estos programas. Tenemos una estrategia clara, ideas potentes, voluntad institucional… pero necesitamos más psicólogos y psiquiatras para que este modelo se sostenga y crezca», admite Piserra.

Mientras tanto, La Rioja se consolida como una comunidad valiente y pionera. Una región pequeña que ha sabido ver lo grande que la salud emocional es la base de cualquier sistema que aspire a cuidar de verdad.

Y para ello, es fundamental que los profesionales «se autocuiden, que se conozcan bien, que se pregunten si lo que hacen hoy refleja la ilusión con la que empezaron… Y si no es así, que tengan el valor de parar y de ajustar el rumbo. Porque una cosa es estar agotado… y otra muy distinta, estar emocionalmente desgastado».

Mentes Abiertas, un podcast de NueveCuatroUno que cuenta con el patrocinio del Gobierno de La Rioja y la colaboración de Caja Rural de Navarra y la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

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