Seis meses después de que una suerte de ‘ovni’ aflorara en el aparcamiento de la calle Comandancia, Logroño ya se encuentra en disposición de poner en marcha la ‘cargobici’ del proyecto piloto para el reparto de última milla Decarbomile.
Desde esta misma semana, el citado aparcabicis (bautizado como ‘microhub’) guarda en su interior el triciclo eléctrico destinado a que los repartidores de mensajería (o los propios comercios) transporten desde este punto -y de forma gratuita- sus paquetes de forma más sostenible a los comercios del centro de la ciudad.

Este nuevo servicio está disponible de lunes a domingo, entre las siete de la mañana y las nueve de la noche, con un máximo de dos horas de uso por parte de cada repartidor y un máximo de dos usos al día. Los usuarios de la ‘cargobici’ no podrán transferir su uso a terceros o empresas y «será responsable del buen uso y de la preservación del buen estado de sus componentes y elementos».
Ahora bien, ¿cómo pueden hacer uso de este nuevo triciclo eléctrico? Para ello es necesaria la descarga y posterior registro de la app ‘PVerde’ (disponible para dispositivos iOS y Android). Una vez instalada, cada usuario puede abrir el ‘microhub’ y desbloquear el vehículo. A partir de ese momento, el repartidor dispone de dos horas para entregar sus mercancías (hasta cien kilos) por el centro de la ciudad, pudiendo hacer cuantas paradas estime oportunas bloqueando la bicicleta con el candado que lleva incorporado en su rueda trasera.
Además de este triciclo eléctrico para el uso de los repartidores, el ‘muelle de carga’ está a disposición de las empresas, que pueden aparcar en su interior sus bicis de reparto mediante un código de acceso. Cuando el Ayuntamiento presentó este servicio a principios de año avanzó que se complementaría con otras medidas, como la creación de otro muelle de carga en el Mercado de San Blas o la instalación de una serie de taquillas para que comerciantes y clientes puedan dejar en ellas productos para su recogida al margen de los horarios comerciales de cada establecimiento.
Una solución sostenible al reparto
Cabe recordar que hace tres años Logroño se adhirió -junto con Nantes, Estambul y Hamburgo- a Decarbomile, un proyecto piloto con fondos europeos para la descarbonización del centro de las ciudades, en el marco de la iniciativa comunitaria ‘Horizon 2020’.

Por entonces, el Ayuntamiento de la capital riojana fijó entre las medidas a llevar a cabo el desarrollo de «vehículos multimodales para verificar su adaptabilidad a los diferentes flujos de logística y distintas circunstancias de cada una de las ciudades, así como desarrollar contendedores estándar para cargobicis» como el ya operativo en la calle Comandancia.
De forma complementaria, también avanzó la intención de «desarrollar servicios complementarios como ‘Smart-lockers’ para incrementar la recogida en el punto de entrega y reducir el volumen de reparto a domicilio», amén de «crear modelos de integración social para la gestión de los hubs con modelos de gobernanza y de gestión innovadores para que se integren los agentes locales».


